Cargar la Cruz

Tranaquilidad

MENSAJE DE ESPERANZA SEMANAL

Vivir una situación difícil por mucho tiempo nos molesta y no siempre estamos dispuestos a someternos a eso. Sin embargo, cuando menos nos esperamos, tenemos una cruz para cargar. Quien tiene un hijo con necesidades especiales, por ejemplo, sabe de las dificultades que los padres pasan. Normalmente se debe enfrentar a la realidad con toda responsabilidad, pero lastimosamente existen aquellos que marginalizan al niño, entregándolo a su propia suerte.

En un primer momento podemos incluso decepcionarnos con Dios y pensar: ¿Hasta Dios está contra mío? Sin embargo, con el recorrer del tiempo, vemos cosas nuevas sucediendo para nuestro bien. Incluso el sufrimiento tiene miras hacia nuestro bienestar. Por encima de todo, queda la certeza de la compañía de Dios, que nos ayuda en el sufrimiento y siempre nos da fuerzas para cargar la cruz. Por mayor que sea el sufrimiento, tenemos la conciencia del auxilio de nuestro Salvador Jesús. Eso es bueno. Eso nos tranquiliza y nos ayuda a proyectar mejor nuestra vida.

“Cuando siento miedo, pongo en ti mi confianza.” Salmo 56:3

Señor Dios, te pido que me ayudes a cargar mi cruz. Me someto a tu voluntad y te suplico: ¡Dame fuerzas en los momentos de dificultad! Amén.

“¿Dios reprimido?”

Dios reprimido

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Reflexión de Hoy

“Señor, tú has sido propicio a tu tierra: has hecho volver a Jacob de su cautividad, has perdonado la iniquidad de tu pueblo, has perdonado todos sus pecados, has reprimido completamente tu enojo, has alejado de ti el ardor de tu ira. ¡Ahora restáuranos, Dios de nuestra salvación! ¡Deja ya de estar airado contra nosotros! Señor, ¡danos muestras de tu misericordia! ¡Concédenos tu salvación!”

 Salmo 85:1-4; 7

¿Dios reprimido? Muchas veces, debido a su misericordia y compasión, Dios reprimió su indignación con los seres humanos. Al venir al mundo, Jesús demostró ese amor y misericordia, sufrió en lugar de los pecadores, y aún habiendo podido rehusarse a morir, se humilló y reprimió por nosotros, para darnos la salvación y reconciliarnos con el Padre.

Reconociendo la paciencia y el perdón de Dios, el salmista escribió: “Has reprimido completamente tu enojo, has alejado de ti el ardor de tu ira” (Salmo 85:3). Qué buena noticia es para nosotros saber que Dios está siempre dispuesto a salvar.

Señor Dios, gracias por tu misericordia y compasión en Jesús. Si miraras mis maldades, yo estaría condenado. Pero a través de su muerte y resurrección, Jesús me trajo perdón y vida eterna. Gracias, Señor. Amén.

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Seguridad solamente en Jesús

Seguridad

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MENSAJE DE ESPERANZA SEMANAL

Estamos viviendo días violentos. Muchos salen de casa para el trabajo y no saben si volverán con seguridad a sus hogares. Mucho dinero se invierte en seguridad pública y privada. Pero, aun así la violencia está aumentando. ¿De dónde vendrá la seguridad? Nuestra seguridad está en el Señor. Eso no quiere decir que estamos libres de la violencia, pero que aquel que tiene a Cristo estará en paz con Dios y puede compartir el verdadero amor con las personas. ¿Queremos más seguridad? Amemos a nuestro prójimo y así tendremos más paz en nuestra sociedad.

“El Señor cumplirá en mí su propósito. Tu gran amor, Señor, perdura para siempre;
¡no abandones la obra de tus manos!” Salmo 138:8

Señor, líbranos de la violencia y ayúdanos a ser personas pacíficas. Amén.

“La casa y el cuidado de Dios”

Utilizame

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Reflexión de Hoy

“Como es obligación de todos los israelitas y los levitas llevar a los almacenes del templo las ofrendas de grano, vino y aceite, porque allí están los utensilios sagrados que usan los sacerdotes, los porteros y los cantores, nos comprometimos a no abandonar el templo de nuestro Dios.”     Nehemías 10:39

Después de confesar sus pecados y reconocer lo bondadoso que Dios estaba siendo con ellos y que no los abandonaba en ningún momento, los israelitas en Jerusalén se comprometieron a ofrendar, diciendo: “Nos comprometimos a no abandonar el templo de nuestro Dios” (Nehemías 10:39c).

Dios también te ha acogido a ti, porque te ama. Jesucristo, el Dios que se hizo hombre, sufrió, murió y resucitó para darte un lugar en la casa de Dios. Entonces, utiliza tu tiempo, dones y bienes para compartir con quienes te rodean la salvación y el amor de Dios.

Salvador Jesús, gracias por darme vida eterna y prepararme un lugar en el hogar celestial. Venga Tu reino. Y, mientras sigo en la tierra, utilízame para que más personas conozcan Tu amor y cuidado. En Tu nombre. Amén.

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Tengan esperanza

Esperanza

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MENSAJE DE ESPERANZA SEMANAL

¿Alguna vez haz perdido la esperanza? Cuando pasamos por problemas y dificultades muchas veces dejamos de creer que podemos superar estos momentos difíciles. Pero, no debes perder la esperanza. Ten fe, confía en las promesas de Dios, acuérdate de que la fe es la certeza de que vamos a recibir las cosas que esperamos, y de que, si aún no las recibimos, Dios se interesa por nosotros. Dios está de nuestro lado, Él quiere ayudarnos. Solamente que Dios no es un Padre que mima a su hijo. Él esta presente, Él actúa en nuestra vida, pero Él espera que pongamos de nuestra parte, orando y sabiendo que todo depende de Dios.

“Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo.” Jeremías 29:11 

Amado Dios fortalece nuestra fe para que nunca perdamos la esperanza. Amén.

¿Culpable o inocente?

Culpable o inocente

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MENSAJE DE ESPERANZA SEMANAL

Siempre vemos muchas acciones de la policía donde personas fueron presas con gran cobertura de la prensa. Personas conocidas, políticos, banqueros, etc., son presos delante de las cámaras de televisión. Pero, ¿ellos son culpables o inocentes?. Solamente la justicia lo dirá. Y delante de Dios ¿Tu eres culpable o inocente? La Biblia nos dice: “Todos han ido por mal camino, todos por igual se han pervertido. ¡No hay quien haga lo bueno! ¡No hay ni siquiera uno!” Romanos 3:12. Delante de Dios todos somos culpables y merecemos la condenación. Pero, Dios no quiere condenarte, todo lo contrario, Él providenció la absolución. Él envió a Jesucristo quien fue juzgado en tu lugar. Él fue sentenciado a la muerte en tu lugar. Por eso, creyendo en esto, fuiste declarado inocente por Dios. Alaba a Dios por esto, pues Él te ama mucho.

Bondadoso Dios, soy muy agradecido por que no me haz condenado. Ayúdame a creer cada vez más en Jesucristo como mi Salvador, solamente así seré libre hoy y siempre. Amén.

La resurrección

Ël está vivo

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TEXTO BÍBLICO
El ángel dijo a las mujeres: ‘No tengan miedo; sé que ustedes
buscan a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha
resucitado, tal como dijo. Vengan a ver el lugar donde lo
pusieron.’ Mateo 28:5-6

Si bien el camino del Monte de la Transfiguración a la cruz del Calvario ya ha sido completado, el mismo no termina en la tumba, sino que continúa con el Cristo resucitado. La obra de salvación es completada con su sufrimiento, muerte, y resurrección. La tumba no puede contener a Jesús, ni tampoco pueden contenerlo los cielos o la tierra. ¡Él es el victorioso Señor de señores y Rey de reyes!

Pero no todos ven que el camino de Jesús va más allá de su tumba. Los soldados que hacían guardia en la tumba, aun cuando “se pusieron a temblar y quedaron como muertos” (Mateo 28:4b), estuvieron dispuestos a mentir acerca de la resurrección de Jesús (los líderes de la comunidad religiosa les dijeron lo que debían decir). Algunos todavía siguen diciendo mentiras, y creyendo esas mentiras acerca de la resurrección.

El apóstol Pablo afirma la importancia de la verdad de la resurrección. “Si no hay resurrección, entonces ni siquiera Cristo ha resucitado. Y si Cristo no ha resucitado, nuestra predicación no sirve para nada, como tampoco la fe de ustedes” (1 Corintios 15:13-14).

Pero nuestra fe ¡no es en vano! ¡Jesucristo ha resucitado! Y porque él ha resucitado, nosotros también vamos a resucitar. ¡Aleluya!

Jesús, bendice nuestra celebración de tu
resurrección y también de la nuestra. Amén.

El entierro

Entierro de Jesús Fuente

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TEXTO BÍBLICO
Después de esto, José de Arimatea le pidió a Pilato el cuerpo
de Jesús. José era discípulo de Jesús, aunque en secreto por
miedo a los judíos. Con el permiso de Pilato, fue y retiró el
cuerpo. Juan 19:38

Jesús ha completado el camino del Monte de la Transfiguración a la cruz del Calvario. Su misión está cumplida. Ha bebido de la copa sobre la cual había orado en el Jardín. Ha hecho todo lo que el Padre le ha pedido. Ha resistido cada tentación que el diablo le ha
presentado. Ha vivido su vida sin cometer ningún pecado.

Jesús ha cumplido lo que Juan el Bautista había dicho acerca de él: “¡Aquí tienen al Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!” (Juan 1:29b). Jesús ha vivido y cumplido la profecía dada en Isaías 52:1353:12.

Quienes se encargaron de su cuerpo, continuaron su camino de la cruz a la tumba. La preparación del cuerpo se hizo de acuerdo a las costumbres judías. Se suponía que el cuerpo de ese a quien tanto admiraban y respetaban, iba a permanecer en la tumba mucho tiempo.

Pero los seguidores de Jesús pronto descubrirían que las cosas no iban a ser así. Muy pronto comprenderían que su resurrección era la garantía de que se había hecho todo lo necesario para su salvación. Muy pronto comprenderían que su resurrección era la garantía de que la salvación había sido ganada para ellos, y para todo el mundo.

Señor, bendice a todos los que honran a Jesús en
su entierro, para que esperen con entusiasmo la celebración
de su resurrección. Amén.

Oscuridad

Oscuridad

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TEXTO BÍBLICO
Desde el mediodía y hasta la media tarde toda la tierra quedó
en oscuridad. Mateo 27:45

En el Monte de la Transfiguración Jesús resplandeció. “Allí se transfiguró en presencia de ellos; su rostro resplandeció como el sol, y su ropa se volvió blanca como la luz” (Mateo 17:2). Debe haber sido algo realmente maravilloso.

En la cruz, luego de que Jesús muriera, el mundo se sumió en plena oscuridad. Debe haber sido algo realmente sorprendente.

Los que vieron el resplandor en el Monte de la Transfiguración, no supieron cómo reaccionar. Los que vieron la oscuridad que cubrió la tierra cuando Jesús murió, tampoco supieron cómo reaccionar.

Pero Jesús conocía bien la diferencia entre la luz y la oscuridad. En el Monte de la Transfiguración, la luz representó el triunfo que él habría de obtener sobre el pecado y la muerte. En el Calvario fue donde él hizo realidad ese triunfo.

A primera vista parecía que la oscuridad había vencido. Quienes habían querido matar a Jesús, así lo creyeron. El diablo también lo debe haber creído así. Y hasta sus propios seguidores lo creyeron.

El pecado produce oscuridad. Al cargar Jesús con mis pecados, sus pecados, y los pecados de todo el mundo, tuvo que pasar por una profunda oscuridad. Una oscuridad que fue evidente para todos.

A los que la vieron, esa oscuridad les habrá parecido ser el fin de todo. Pero no lo fue. Quizás a nosotros también nos parezca así a veces. Pero la luz revelada en el Monte de la Transfiguración es la Luz verdadera que la oscuridad no puede vencer: ¡es Jesús, la luz del mundo!

Querido Jesús, te alabamos por ser luz en nuestra
oscuridad. Amén.

Las palabras desde la cruz

Palabras de Jesús

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TEXTO BÍBLICO
‘Padre’, dijo Jesús, ‘perdónalos, porque no saben lo que hacen’.
Lucas 23:34a

Mientras iba por el camino, Jesús dijo muchas cosas. En varias oportunidades les dijo a sus discípulos que iba a sufrir, a morir, y que al tercer día iba a resucitar. Pero nada de lo que dijo es tan significativo como las palabras que pronunció desde la cruz:

“Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34a). Estas palabras fueron dichas a los soldados que lo crucificaron, pero se aplican a todos los pecadores.

“Mujer, ahí tienes a tu hijo”, y “ahí tienes a tu madre” (Juan 19:26-27).  “Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso” (Lucas 23:43). Palabras de consuelo infinito.

“Tengo sed” (Juan 19:28). Jesús es humano hasta el fin.

“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” (Mateo 27:46). Palabras de increíble angustia dichas por Jesús al experimentar el peso de los pecados del mundo.

“Todo se ha cumplido” (Juan 19:30). Cristo logró su misión: obtener nuestra salvación.

“¡Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu!” (Lucas 23:46).

Todas estas son palabras que han viajado, y continuarán viajando a través de los tiempos, para consuelo de todas las generaciones.

Pedimos tu bendición, Señor, mientras seguimos
nuestro camino con estas palabras en nuestros corazones y en
nuestros labios. Amén.