Alimento Diario “Esclavos sin darse cuenta”

Versículo Bíblico: “Nosotros somos descendientes de Abrahán, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo puedes decir: ‘Ustedes serán libres'”? Juan 8:33

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Hay libertades que liberan, y libertades que esclavizan. Así es como lo entendía Jesús, pero los judíos estaban cada vez más confundidos. “Nosotros… jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo puedes decir: ‘Ustedes serán libres’?” (v 33).

En cierto sentido los judíos tenían razón, y tenían también un alto concepto de la libertad, porque aunque habían sido esclavizados en Egipto, en Babilonia, y en ese momento lo estaban siendo bajo los romanos, no se consideraban esclavos mientras pudieran adorar libremente. No era un mal concepto de la libertad, y hasta puede servirnos de ejemplo.

Sin embargo, Jesús puso al descubierto su verdadera esclavitud. Los judíos habían creado un sinnúmero de reglas y decretos por medio de los cuales tenían cautivas las conciencias de las personas. ¿Acaso puede haber una esclavitud peor? La esclavitud a reglas y tradiciones, la esclavitud que usa el miedo como motivador, termina eliminando toda libertad.

¿Qué cosas te tienen esclavizado? ¿Rencores que no permiten que tu mente pueda ver las bondades de la vida? ¿Adicciones que te quitan la libertad de ser y de dar? ¿Telenovelas que roban tu tiempo y distorsionan tu realidad? ¿Miedos que paralizan tus iniciativas?

“Si permanecen en mi palabra… conocerán la verdad, y la verdad los hará libres” (v 32), dijo Jesús. La libertad que Jesús nos da a través de su Palabra libera nuestra conciencia. No hay pecado que nos acuse, porque el poder del diablo -el acusador- fue vencido en la cruz. La esperanza de vida eterna es real. El perdón de los pecados nos libera de acusaciones y de miedos para que podamos servir sin rencores, sin angustias y sin incertidumbres.

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ORACIÓN: Ayúdanos, Señor, a reconocer y practicar la libertad que nos has regalado. Amén.

* REFLEXIONES DEL DEVOCIONAL “DE ACUERDO AL PLAN DE DIOS” / CPTLN 2015

Alimento Diario “Con las piedras en la mano”

Versículo Bíblico: “En la ley, Moisés nos ordenó apedrear a mujeres como ésta. ¿Y tú, qué dices?” Juan 8:5

Imagen de jill111 / Pixabay.com

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Puedo percibir en esta historia a los fariseos viniendo a Jesús con una actitud arrogante, ya sabiendo la respuesta a la pregunta que le harían al Maestro. ¡Sólo les faltaban las piedras en las manos! Los versículos bíblicos los tenían ya en la boca, el cuerpo del delito también, literalmente. ¿Qué pretendían? ¿Ajusticiar a la mujer? Si lo hubieran querido hacer, no necesitaban a Jesús. Lo que querían era que Jesús fuera el primero en arrojar la piedra y, si no lo hacía, lo podían acusar de no cumplir la ley. Tal vez sabían que Jesús trataba a los pecadores con compasión.

La situación es clara. La ley no puede hacer otra cosa que declararnos culpables y arrojarnos piedras. La ley no puede perdonar, no es su oficio, no tiene la capacidad ni la fuerza.

Los fariseos le pidieron a Jesús que interpretara la ley… pero Jesús les interpretó la vida. Jesús valora la vida y, mediante el perdón, nos da a todos los pecadores la oportunidad de comenzar de nuevo una vida diferente.

¿No es curioso que el único que no tenía pecado no ejerció su derecho a juzgar y tirar la primera piedra? En definitiva, Dios santo es el único que juzga y condena, o que juzga y libera.

Jesús nunca tomó el pecado livianamente. La absolución fue acompañada de “y no peques más” (v 11). Dios juzgó y condenó a Jesús a la muerte a causa de nuestros pecados. Ahora él puede pronunciar sobre nosotros las palabras: “Yo no te condeno. Vete y no peques más.”

El Señor Jesús valora nuestra vida como ningún otro lo hace, por eso nos llama al arrepentimiento, a recibir el perdón, y a encaminarnos a una vida de santificación.

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ORACIÓN: Eres tan misericordioso, Señor, que sueltas las piedras para abrazarnos. Amén.

* REFLEXIONES DEL DEVOCIONAL “DE ACUERDO AL PLAN DE DIOS” / CPTLN 2015

Alimento Diario “El tiempo en sus manos”

Versículo Bíblico: “Y aunque procuraban aprehenderlo, ninguno le puso la mano encima, porque su hora aún no había llegado.” Juan 7:30

Imagen de Geralt / Pixabay.com

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Entre todas las cosas que Dios creó al principio, también se incluye el tiempo. Antes de eso, sólo existía la eternidad. Día a día Dios fue creando todas las cosas: el agua, los animales, las plantas, el hombre, las horas, los días, y las noches. Como creador de todas las cosas, él tiene paternidad y autoridad sobre todo, incluido el tiempo.

La autoridad de Dios sobre el tiempo se muestra claramente en toda la Biblia cuando, a su tiempo, liberó a su pueblo de Egipto, y a su tiempo envió profetas para anunciar salvación, y cuando, al cumplirse el tiempo señalado, “Dios envió a su Hijo” (Gálatas 4:4).

Cuando el Hijo de Dios estaba enseñando libremente en el templo, durante la fiesta de los tabernáculos, algunos procuraban aprehenderlo, pero “ninguno le puso la mano encima porque su hora todavía no había llegado” (v 30). ¡Por supuesto! ¿Desde cuándo pensamos que podemos manejar nosotros los tiempos de Dios? Jesús iba a ser arrestado y crucificado cuando su Padre lo dispusiera, no cuando a los judíos se les antojara.

Nosotros no tenemos autoridad sobre los tiempos, mucho menos sobre nuestra salvación, ni sobre los planes de Dios respecto a nuestra vida.

A su tiempo Dios nos hizo sus hijos mediante el Bautismo. De acuerdo a sus tiempos, él permite que pasemos por situaciones difíciles para liberarnos en algún momento y consolarnos con ternura. Nada ocurre al azar en los tiempos de Dios. A su tiempo también nosotros moriremos y resucitaremos a la vida en la eternidad.

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ORACIÓN: Padre, ayúdanos a aceptar tus tiempos, y guíanos a aprovechar este tiempo cuaresmal para estar más cerca de ti. Amén.

* REFLEXIONES DEL DEVOCIONAL “DE ACUERDO AL PLAN DE DIOS” / CPTLN 2015

Mensaje de Esperanza Semanal: Apariencias

¡Las apariencias engañan! Esta es una expresión muy común. Concordamos que quien consigue mantener las apariencias consigue engañar otras personas. Pero cuando la relación es con Dios, las cosas son distintas. Jesús nos sirve de ejemplo, pues no vivió de apariencias. Su muerte en la cruz por nuestros pecados fue real, ¡Su resurrección fue real! Él jamás nos ilusionó y jamás nos engañará, pues nos ama. La Biblia afirma: quien cree en Jesús será perdonado y vivirá con Él la vida eterna. En Cristo tu puedes confiar.

 Oremos: Guárdanos Señor de vivir vidas fingidas y bendícenos con la presencia de Tu Espíritu para que vivamos una vida honesta. Amén

Alimento Diario “Muchos testigos”

Versículo Bíblico: “Las obras mismas que yo hago son las que dan testimonio de mí, y de que el Padre me ha enviado.” Juan 5:36

Juan BautistaEn una ocasión serví como jurado en un caso criminal en una corte de los Estados Unidos. El juez nos instruyó a los doce miembros del jurado a basar nuestra decisión exclusivamente en el testimonio, o las pruebas, que presentaran los abogados. No hubo testigos humanos, sólo pruebas que condenaban o absolvían.

Después que Jesús curó al paralítico en Betesda un día de reposo, sus enemigos buscaban pruebas que lo condenaran, y acusaban a Jesús de dar testimonio de sí mismo, algo que las leyes del Antiguo Testamento no aceptaban (v 31). Como su hora todavía no había llegado, Jesús presentó a quienes le perseguían una serie de testigos que comprobaban que él era el Hijo de Dios.

El primer testigo a favor de Jesús fue Juan el Bautista (v 33), quien claramente dijo que Jesús era el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. El segundo testigo fueron las propias obras de Jesús (v 36) que ningún otro ha podido hacer. El tercer testigo fue el Padre celestial (v 37), quien anunció púbicamente: “Éste es mi Hijo amado. Escúchenlo.” El cuarto testigo fueron las Escrituras (v 39) que dan testimonio de Jesús. El quinto testigo fue Moisés (v 46), quien escribió claramente acerca del Mesías y su obra.

Con todos estos testigos Jesús se defendió magistralmente pero, más que nada, nos dejó a nosotros una prueba irrefutable de su amor: su cruz y la tumba vacía. Ésas son las obras del Mesías que cambiaron nuestra vida. Nosotros no tenemos que ir a la cruz ni permanecer en la tumba para siempre, porque esas obras de Jesús se aplican a nosotros. Él ganó el juicio por nosotros frente a nuestros enemigos.

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ORACIÓN: Gracias, Jesús, porque toda la Escritura testifica de tu gracia. Amén.

* REFLEXIONES DEL DEVOCIONAL “DE ACUERDO AL PLAN DE DIOS” / CPTLN 2015

Alimento Diario “El milagro de la vida”

Versículo Bíblico: “Y ese hombre creyó en lo que Jesús le dijo.” Juan 4:50

SanacionRecuerdo a menudo la frase: “Qué extraño es el hombre, nacer no pide, vivir no sabe, morir no quiere.” No sé quién fue su autor, pero creo que en pocas palabras resume muy bien nuestra existencia humana. No hemos pedido nacer-la vida es un don de Dios, y nos aferramos a ella como si fuera nuestra. Mientras estábamos en incredulidad no pedimos la fe-la fe es un don de Dios para vida eterna.

Esto es lo que trata la historia de hoy. La segunda señal que hizo Jesús cuando fue de Judea a Galilea consta, en realidad, de dos milagros: la sanación del hijo del oficial -el don de Dios de la vida- y la conversión del oficial y de toda su familia -el don de Dios de la fe para vida eterna.

La frustración de Jesús es que las cosas de esta vida no nos dejan ver la importancia de la vida con Dios. “Si ustedes no ven señales y prodigios, no creen” (v 48). Sin embargo, su amor fue más fuerte que su frustración, por lo que les otorgó al oficial y a su familia la vida y la fe para vida eterna.

Pienso en las horas de caminata de regreso al hogar de este padre, con la afirmación de Jesús en su mente: “Tu hijo vive” (v 50). Pienso en su ansiedad por ver bien a su hijo, en su experiencia de su encuentro con Jesús, en su asombro, y ahora también en su fe.

Así es nuestro camino: recibimos el don de la vida y el don de la fe para vida eterna. Es un camino de ansiedades y asombro donde abunda el amor de Dios que nos sustenta y anima, un camino lleno de señales del poder de Jesús, que nos transforma por medio de su Palabra.

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Oración: Gracias, Señor, por el don de la vida y por el don de la fe para vida eterna. Amén.

* REFLEXIONES DEL DEVOCIONAL “DE ACUERDO AL PLAN DE DIOS” / CPTLN 2015

Capsulita de Esperanza

Capsulita 01

Todo lo que poseas en este mundo irá a alguien más cuando mueras, pero lo que eres estará contigo siempre. [More Light for the Day]

Estoy seguro de que Dios, que comenzó a hacer su
buena obra en ustedes, la irá llevando a buen fin hasta  el día en que Jesucristo regrese. 

Filipenses 1:6

Alimento Diario “Dios es radical”

Versículo Bíblico: “[Jesús] les dijo: ‘Todo reino dividido contra sí mismo queda devastado. No hay casa que permanezca, si internamente está dividida… El que no está conmigo, está contra mí; y el que conmigo no recoge, desparrama.'” Lucas 11:17, 23

Imagen de Hans / Pixabay.com

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En algún momento el apóstol Pablo nos habla de su personalidad contradictoria, o al menos de sus actitudes contradictorias. “No entiendo qué me pasa, pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco… Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero” (Ro 7:15, 19).

Esas contradicciones las experimentamos todos los hijos de Dios porque sabemos lo que Dios espera de nosotros, pero sufrimos la fuerza del pecado que lucha en contra de la voluntad divina. Podríamos decir que ese “estar dividido” es normal y aceptable, porque aunque fuimos redimidos, todavía seguimos siendo pecadores.

La historia de Jesús curando a un endemoniado termina revelando dos verdades radicales de Dios: “No hay casa que permanezca, si internamente está dividida… el que no está conmigo está contra mí (Lucas 11: 17b, 23a). Aunque somos redimidos y pecadores al mismo tiempo, nuestra confianza no puede estar dividida ni nuestra fidelidad puede ser neutral. Así como una mujer no puede estar medio embarazada, sino que lo está o no lo está, así nosotros no podemos ser medio o casi creyentes.

En el Bautismo, Dios nos engendró de nuevo. No somos ni casi nacidos ni casi hijos, sino hijos de nuestro Padre celestial. Como hijos pecamos, nos enfermamos, nos confundimos y nos contradecimos, pero seguimos siendo hijos. No le pertenecemos a medias al Padre. Le pertenecemos por completo.

Dios engendró en nosotros una nueva vida que se proyecta hacia la eternidad. Él alimenta esa nueva vida por medio de su Palabra y la Santa Cena, para que seamos hijos fuertes que están a su favor.

Caminar con Dios, a su lado y a su favor, ¿puede haber algo más consolador?

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ORACIÓN: Gracias, Señor, porque no estás dividido, porque tu amor es radical, porque lo das todo y lo esperas todo. Amén.

* Reflexiones del Devocional “De acuerdo al plan de Dios” / CPTLN 2015

Mensaje de Esperanza Semanal: El amor y la fidelidad de Dios

¿Eres una persona amada? ¿Te sientes amada? Cómo es bueno saber que alguien nos ama y cree que somos especiales. Pero como es malo cuando no nos sentimos amados y nos sentimos rechazados por todos.

Imagínate como Dios se siente durante las innúmeras veces en que lo traicionamos, cuando no escuchamos su Santa voluntad. Provocamos tristeza y decepción a Dios, y es necesario que reconozcamos eso y confesemos delante de Dios: ¡Padre, pequé contra ti, perdóname por favor, sino moriré! Puedes hacer eso sin miedo, pues Dios nos ama y es fiel y justo para perdonar nuestros pecados. Él quiere darnos una nueva oportunidad. Él quiere llevarnos a la tierra prometida a todo aquel que cree en Jesús. Él quiere llevarnos a todos al cielo para la vida eterna en el paraíso.

Aproveche el día de hoy. Dios te ama y te está llamando. No rechaces esta invitación, aproveche y vive bajo la gracia de Dios.

Oremos: Querido Dios, pido perdón por mis faltas, no soy perfecto, reconozco y te pido perdón. Ayúdame a seguir firme en el camino de la salvación, que es Jesús. Amén.