Alimento Diario “Hijos de Dios”

Imagen de raincarnation40  / Pixabay.com

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Versículo Bíblico
“La Palabra vino a lo suyo, pero los suyos no la recibieron. Pero a todos los que la recibieron, a los que creen en su nombre, les dio la potestad de ser hechos hijos de Dios.” Juan 1:11-12

 

Cuando Jesús vino al mundo, muchos no lo recibieron bien. “Pero a todos… los que creen en su nombre, les dio la potestad de ser hechos hijos de Dios” (Juan 1:12). Ser hijo de Dios es nacer de nuevo. Es saber que la luz verdadera ilumina el mundo entero y a cada persona que en él mora; es reconocer que la palabra se volvió hombre y habitó entre nosotros; es comprender que a través de él Dios nos ofrece el amor y la verdad.

Ser hijos de Dios es tener la seguridad que somos bendecidos con las riquezas de su incomparable amor… un amor que derrama en nosotros gracia sobre gracia, un amor que jamás nos dejará, sino que nos llevará seguros hasta la eternidad.

Jesús, gracias por haber venido al mundo y darme tu salvación. Soy hijo de Dios gracias a ti. Que tu luz brille en mí en el día de hoy para que otros conozcan, a través de mí, las riquezas de tu amor. Amén.

Mensajes de Esperanza Semanal: Amados por Dios

Normalmente, después que superamos alguna dificultad, nos sentimos enamorados por Dios y entendemos Su gran amor en Jesús. Pasados los momentos difíciles, ¿Qué sucede?, poco a poco, nos vamos olvidando de Dios nuevamente. Que bueno que Dios no deja de estar enamorado de nosotros. Él toma la iniciativa de amarnos cada día, perdonando nuestros pecados por medio de Jesús y fortaleciendo nuestra fe. Él nos llama al arrepentimiento para mostrarnos las cosas como son y nos trae devuelta al camino correcto. Él nunca deja de amarnos.

Oremos: Jesús, amado Salvador, reconozco que mi pasión por ti puede ser distinta. Ayúdame a amarte como antes. Amén

Alimento Diario “Violencia y sombra”

Imagen de Kapa65 / Pixabay.com

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VERSÍCULO BÍBLICO

“A mí me bastará con ver tu rostro de justicia; ¡satisfecho estaré al despertar y contemplarte!” Salmo 17:15

La violencia que existe en el mundo nos produce inseguridad, nos despierta miedo, e incluso nos hace desconfiar unos de otros. Muchas veces dormimos mal, atormentados por el temor de que nuestra casa sea invadida, nuestros bienes robados y nuestra vida amenazada.

En esos momentos, es bueno que recordemos las palabras del salmista:“Tú, que salvas de sus perseguidores a los que buscan tu protección, ¡dame una muestra de tu gran misericordia! ¡Cuídame como a la niña de tus ojos! ¡Escóndeme bajo la sombra de tus alas! ¡No dejes que me vean mis malvados enemigos, los opresores que quieren quitarme la vida!” (Salmo 17:7-9). Y, “a mí me bastará con ver tu rostro de justicia; ¡satisfecho estaré al despertar y contemplarte!” (Salmo 17:15).

Duerme bajo las alas protectoras de Dios, y despierta lleno de alegría.

Salvador Jesús, con tu muerte y resurrección me libraste de la peor pesadilla: la condenación eterna. Envía tus ángeles para que mi familia y yo estemos protegidos bajo la sombra de tus alas. Amén.

Alimento Diario “Paz a nuestro alrededor”

Imagen de Vic_Padilla / Pixabay.com

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VERSÍCULO BÍBLICO
“Y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, tanto las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.” Colosenses 1:20

 

Una de las mayores preocupaciones de la sociedad es la violencia. Cada nuevo día sucesos violentos amenazan a las personas. Todos pedimos por paz, pero la paz no es tan fácil de ser alcanzada. Ella requiere esfuerzo y unidad. El apóstol Pablo escribió en Colosenses: “Y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, tanto las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz” (Colosenses 1:20).

Dios nos trae paz por medio de Cristo. Es necesario que confiemos en él. Cuanto más confiamos en él y anunciamos a Cristo a las personas, más paz tendremos en el mundo. Y, más importante aún, tendremos paz entre nosotros y con Dios. Paz eterna con Cristo en el cielo.

Amado Dios, quiero estar en paz contigo y con mi prójimo. Ayúdame, y fortalece mi fe para que contribuya a construir una sociedad donde reine la paz. Amén.

Alimento Diario “La Peor Derrota”

Estamos atribulados pero no angustiados

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Versículo Bíblico
  • “Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que se vea que la excelencia del poder es de Dios, y no de nosotros, que estamos atribulados en todo, pero no angustiados; en apuros, pero no desesperados.” 2 Corintios 4:7-8

Perder un partido de fútbol por goleada entristece a los aficionados que esperaban una victoria. Pero hay derrotas mucho peores, como ceder bajo las tentaciones del mundo y morir sin estar en paz con Dios. Para evitar esa derrota final, Jesucristo entró al mundo con su amor, y derrotó la muerte. Gracias a la victoria de Jesús, la vida no se limita a simple momentos de alegría, sino se goza en la esperanza de la felicidad eterna.

Es por ello que podemos enfrentar los desafíos y los sufrimientos diciendo: “Estamos atribulados en todo, pero no angustiados; en apuros, pero no desesperados” (2 Corintios 4:8). Y, ante las derrotas de este mundo, podemos mirar al cielo, arrepentidos y consolados, y alabar a Dios. Sin importar cuál sea la situación de tu vida, Dios no cambia. Confía, arrepiéntete, déjate ser conquistado por Jesús, y así triunfarás.

Señor Jesús, perdóname cuando me dejo derrotar por el pecado. Gracias por ofrecerme siempre tu victoria. Amén.

Alimento Diario “Dios lo ve todo”

Imagen de Johnhain / Pixabay.com

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Versículo Bíblico
  • “Tú, Señor, escuchas las plegarias de los pobres; tú les das ánimo y les prestas atención.” Salmo 10:17

¡Dios lo ve todo!, clama el afligido esperando el castigo divino sobre alguien injusto. Sí, Dios ve todo y el salmista, hablando de los malos que persiguen a los pobres, dice: “Tan soberbio es el impío que no busca a Dios, ni le da lugar en sus pensamientos” (Salmo 10:4). Y peor: “Todo el tiempo sus caminos son torcidos, desprecia a todos sus adversarios, y tus leyes están muy lejos de su vista” (Salmo 10:5).

Dios lo ve todo… Y su mirada es de amor a quienes sufren: “Pero tú sí ves los trabajos y la humillación, y a cada uno le das su recompensa. En ti busca amparo el desvalido; ¡eres el refugio de los huérfanos!” (Salmo 10:14). Sí, Dios todo lo ve. Él conoce la maldad, pero también el sufrimiento del ser humano. El mismo Jesús, Dios y hombre, experimentó nuestro sufrimiento y fue víctima de nuestra maldad.

Señor, por más que la maldad pareciera que va a triunfar, tú eres un juez justo y vienes en mi ayuda. Mantenme a diario bajo tu gracia y protección. Amén.

Alimento Diario “Risas y llanto”

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  • Versìculo Bìblico
  • “Nuestra boca se llenará de risa; nuestra lengua rebosará de alabanzas. Entonces las naciones dirán: ‘¡El Señor ha hecho grandes cosas por éstos!’ Sí, el Señor hará grandes cosas por nosotros, y eso nos llenará de alegría. Señor, ¡haz que volvamos de nuestra cautividad, y que corramos libres como los arroyos del desierto! ¡Haz que los que siembran con lágrimas cosechen entre gritos de alegría! ¡Que los que entre sollozos esparzan la semilla, vuelvan alegres trayendo sus gavillas!” Salmo 126:2-6

Muchas veces en la vida, risas y lágrimas se mezclan ante el alivio de un sufrimiento profundo, la libertad de ser perdonados, la esperanza de un nuevo comienzo. En esos momentos, nuestros sentimientos nos conmueven al punto de mezclar lágrimas con risas.

Lo mismo experimentamos cuando la aparente contradicción es superada por la presencia del Salvador, hombre-Dios, que murió para ganar la vida eterna para nosotros, permitiendo así que quienes siembran con lágrimas cosechen con himnos de alegría. “Sí, el Señor hará grandes cosas por nosotros, y eso nos llenará de alegría” (Salmo 126:3).

Dios todopoderoso, gracias por rescatarme, secar mis lágrimas y hacerme sonreír de alegría. Gracias por rescatarme por medio de Jesús. Amén.

Alimento Diario “Todo es muy bueno”

Imagen de Skitterphoto / Pixabay.com

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  • Versículo Bíblico
  • Y dijo Dios: ‘¡Miren! Les he dado toda planta que da semilla y que está sobre toda la tierra, y todo árbol que da fruto y semilla. Ellos les servirán de alimento.’ Y vio Dios todo lo que había hecho, y todo ello era bueno en gran manera. Cayó la tarde, y llegó la mañana. Ése fue el día sexto.” Génesis 1:29, 31

Polución, falta de agua, violencia, guerra, depresión, desastres, accidentes, enfermedades… No debió haber sido así. Cuando Dios creó el mundo “todo lo que había hecho, y todo ello era bueno en gran manera” (Génesis 1:31a). Pero con el pecado entró la muerte en nuestra historia, trayendo dolor y separación.

Sin embargo, Jesús nos ofrece una nueva vida, un nuevo comienzo aquí y en el nuevo mundo preparado por Dios para todos los que confían en él como su Señor y Salvador. Llegará el día en que los dolores de este mundo terminarán y finalmente podremos decir, con completa alegría, ¡gracias Dios! realmente todo es muy bueno.

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 Señor, ayúdame a luchar por la justicia y por días mejores en este mundo, animado por tu promesa de una nueva vida en el futuro, y a compartir tu mensaje de amor y salvación con quienes aún no te conocen. En el nombre de Jesús. Amén.

Alimento Diario “¿Expulsados o incluidos?”

Versículo Bíblico: “Y los discípulos estaban gozosos y llenos del Espíritu Santo.” Hechos 13:52

Imagen de wilkernet / Pixabay.com

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Cuando en un partido de fútbol el juez expulsa a un jugador, generalmente se debe a que el mismo fue violento o actuó con deslealtad. Y, generalmente también, significa una gran pérdida para el equipo que tendrá que seguir jugando con un jugador menos. Cuando el apóstol Pablo y Bernabé fueron expulsados de la ciudad de Antioquía no fue porque se comportaran mal, sino porque la palabra del Señor se estaba difundiendo por toda aquella provincia, y los judíos estaban celosos.

Sin embargo, eso no desanimó a los nuevos creyentes. La Biblia nos dice que “los discípulos estaban gozosos y llenos del Espíritu Santo” (Hechos 13:52). Las persecuciones, exclusiones y expulsiones que sufrimos por causa de nuestra fe, son recompensadas por la alegría de tener el amor de Dios en nuestros corazones. En Jesús, Dios nos llamó a ser parte de su familia, y nadie puede expulsarnos de ella.

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ORACIÓN: Señor Jesús, te pido que en los momentos en que me sienta expulsado o excluido debido a mi fe en ti, tu Santo Espíritu me ayude a recordar que te pertenezco por la eternidad. Amén.

Alimento Diario “¿Lo importante es competir o ganar?”

Versículo Bíblico: “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.” 2 Timoteo 4:7

Imagen de skeeze / Pixabay.com

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Muchas veces el deseo de ganar no nos permite comprender o aceptar la famosa expresión “lo importante es competir”. Si tu vida fuera comparada con una competición, ¿al final te gustaría competir o ganar? El apóstol Pablo hizo la siguiente comparación: “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe” (2 Timoteo 4:7). ¿Qué esperaba Pablo al llegar a la meta final? Pablo dijo: “Me está reservada la corona de justicia” (2 Timoteo 4:8a).

Pablo había comprendido que le había llegado el momento de despedirse de este mundo, pero también había comprendido que le esperaba el premio de la corona de la vida eterna. Tú también puedes recibir ese premio. Confía en Jesús, quien sacrificó su vida para pagar el precio por nuestros pecados, para que así tú y yo podamos recibir el premio de la vida eterna. Confiando en Jesús puedes correr la carrera de esta vida con confianza y alegría, pues sabes que la victoria eterna ya es tuya, ya que con Jesús no hay perdedores.

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ORACIÓN: Jesús, entrego mis caminos y luchas en tus manos. En la carrera de esta vida, guíame para mantenerme fiel y ser merecedor del premio que tú lograste para mí. Amén.