Alimento Diario “Dolor y amor”

Imagen de PublicDomainPictures / Pixabay.com

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Versículo Bíblico

“En ese momento, un intérprete de la ley se levantó y, para poner a prueba a Jesús, dijo: ‘Maestro, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?’ Jesús le dijo: ‘¿Qué es lo que está escrito en la ley? ¿Qué lees allí?’ El intérprete de la ley respondió: ‘Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente, y a tu prójimo como a ti mismo.’ Jesús le dijo: ‘Has contestado correctamente. Haz esto, y vivirás.'” Lucas 10:25-28

Cuando sufrimos, necesitamos ayuda. Cuando amamos, ayudamos. Cuando una herida me duele, las manos que la limpian y curan son maravillosas. Cuando mis manos son generosas, calmo el dolor de los demás. “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente, y a tu prójimo como a ti mismo” (Lucas 10:27b).

Señor Jesús, dame fuerzas, valor y mucho amor para curar heridas y derrumbar barreras con tu gracia. En tu nombre. Amén.

Alimento Diario “SOS”

 

Imagen de storkman / Pixabay.com

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Versículo Bíblico
“Tan sólo pido que no se alegren de mí; ¡que no se burlen de mí, si acaso caigo! En realidad, estoy a punto de caer, y mi dolor no me abandona. Por eso, voy a confesar mi maldad; pues me pesa haber pecado. Mis enemigos están sanos y fuertes; aumentan los que me odian sin razón. Los que me pagan mal por bien me atacan porque prefiero hacer lo bueno. Señor, ¡no me abandones! Dios mío, ¡no te alejes de mí! Señor, mi salvador, ¡ven pronto en mi ayuda!” Salmo 38:16-22

Hace muchos años ya, la señal de SOS comenzó a utilizarse en situaciones de emergencias, como por ejemplo cuando un barco estaba hundiéndose. En la vida también nos encontramos ante muchas situaciones de emergencia, pero Dios siempre está listo para escuchar y ayudarnos.

Por eso, en tus momentos de peligro y emergencia, repite con el salmista: “Señor, ¡no me abandones! Dios mío, ¡no te alejes de mí! Señor, mi salvador, ¡ven pronto en mi ayuda!” (Salmo 38:21-22). El Señor nunca te abandonará.

Salvador Jesús, en mis momentos de peligro y dificultades recuérdame siempre que estás a mi lado, y oye mi pedido de auxilio. En tu nombre. Amén.

Alimento Diario “La mano extendida”

Imagen de jorgmuller / Pixabay.com

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Versículo Bíblico

“Pedro le dijo: ‘Señor, si eres tú, manda que yo vaya hacia ti sobre las aguas.’ Y él le dijo: ‘Ven.’ Entonces Pedro salió de la barca y comenzó a caminar sobre las aguas en dirección a Jesús. Pero al sentir la fuerza del viento tuvo miedo y comenzó a hundirse. Entonces gritó: ‘¡Señor, sálvame!’ Al momento, Jesús extendió la mano y, mientras lo sostenía, le dijo: ‘¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?'” Mateo 14:28-31

 

Pedro tuvo miedo y comenzó a hundirse en el agua. “Entonces gritó: ¡Señor, sálvame! Al momento, Jesús extendió la mano y, mientras lo sostenía, le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?” (Mateo 14:30b-31).

Al extender su mano, Jesús demuestra su amor y cuidado, aun sabiendo que nuestra fe es tan pequeña. Al extender su mano, Jesús nos muestra que es el Señor de nuestra vida, el Hijo de Dios que escucha cada pedido de auxilio. Al extender su mano Jesús demuestra que es el Salvador que, conociendo nuestras dudas, nos toca con su amor.

Señor Jesús, ¡sálvame! Extiende tu mano y ayúdame. ¡Mi fe es tan pequeña! No dejes que las dudas me alejen de ti. Por tu amor. Amén.

Alimento Diario “Feliz”

Imagen de nazmusshadhat0 / Pixabay.com

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Versículo Bíblico

“Dichoso aquél cuyo pecado es perdonado, y cuya maldad queda absuelta. Dichoso aquél a quien el Señor ya no acusa de impiedad, y en el que no hay engaño. Te confesé mi pecado; no oculté mi maldad. Me dije: ‘Confesaré al Señor mi rebeldía’, y tú perdonaste la maldad de mi pecado. Por eso, todos tus fieles orarán a ti mientras puedas ser hallado. Aunque sufran una gran inundación, las aguas no los alcanzarán. ¡Tú eres mi refugio! ¡Tú me libras de la angustia! ¡Tú me rodeas con cánticos de libertad!” Salmo 32:1-2; 5-7

 

“Dichoso aquél cuyo pecado es perdonado, y cuya maldad queda absuelta” (Salmo 32:1). Sí, feliz porque la culpa ya no pesa, y el miedo al castigo ya no persigue. Feliz por poder recomenzar a partir del perdón divino. Feliz pues no hay más condenación para los que están en Jesucristo el Salvador, el justo que dio su vida por los pecadores. Feliz porque, cuando sobrevienen las olas del sufrimiento, estamos bajo el cuidado de Dios, quien nos ama, protege y perdona. ¡Feliz!

Salvador Jesús, gracias por perdonar siempre mis pecados. Contigo puedo ser feliz. Amén.

Mensaje de Esperanza Semanal: ¿Tenemos futuro?

Muchos temas agobian a la humanidad: el calentamiento global, la capa de ozono, agua potable, crisis en el petroleo y tantos otros temas. Mirando todo esto, ¿Será que aun tenemos futuro?. En la Sagrada Biblia, en el libro de Apocalipsis capítulo 1, versículos 17 y 18, encontramos palabras de consuelo y seguridad: “No tengas miedo, Yo soy el Primero y el último. Yo estuve muerto, pero ahora vivo para siempre”. Saber que estamos en las manos de aquel que tiene autoridad y poder sobre todo, incluso sobre la muerte es nuestra gran motivación para despertarnos todos los días y testificar el amor de Dios en Jesucristo.

Oremos: Jesús, gracias por poner tu mano derecha en mi hombro y darme fuerzas en los momentos difíciles. Amén.

Alimento Diario “Orar y actuar”

Orar y actuar

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Versículo Bíblico
“Hemos reconstruido la muralla hasta la mitad de su altura; casi hemos terminado la obra porque tu pueblo tiene ánimo para restaurarla. Cuando Sambalat y Tobías, y los árabes, los amonitas y los habitantes de Asdod se enteraron de que estábamos reconstruyendo las murallas de Jerusalén, y de que estábamos cerrando sus brechas, se enojaron muchísimo, y se pusieron de acuerdo para atacarnos y destruir la ciudad de Jerusalén. Entonces oramos a nuestro Dios, pero también pusimos guardias de día y de noche.” Nehemías 4:6-9

Lo que el profeta Nehemías está contando es que, durante la reconstrucción de los muros de Jerusalén, algunos enemigos intentaron parar la obra. ¿Cómo reaccionó el pueblo? Orando y actuando, como dice Nehemías: “Entonces oramos a nuestro Dios, pero también pusimos guardias de día y de noche” (Nehemías 4:9).

Cuando surjan los problemas, no dejes de hacer la voluntad de Dios. Al contrario, ora con fervor, pero también ponte en acción. El poder y la gracia del Señor estarán contigo.

Señor Jesús, no dejes que tus enemigos me desanimen ni me alejen de tu voluntad. Ayúdame a permanecer fiel en tu camino, confiado en tu protección y amor. En tu nombre. Amén.

Alimento Diario “No, no estás solo”

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Versículo Bíblico
“¡Y sólo quedo yo! ¡Pero me andan buscando para quitarme la vida!” 1 Reyes 19:14c

Siendo perseguido y amenazado de muerte, el profeta Elías huyó. Estaba tan angustiado, que le pidió a Dios que le quitara la vida. Convencido que todos en Israel habían perdido la fe, dijo: “¡Y sólo quedo yo! ¡Pero me andan buscando para quitarme la vida!” (1 Reyes 19:14c). La angustia, la tristeza, el miedo y la frustración muchas veces nos impiden ver más allá de lo que tenemos frente a nosotros.

Pero aún en medio a nuestras frustraciones y luchas existenciales Dios sigue siendo el mismo. A Elías le mostró sus planes y le reveló que no estaba solo, sino que siete mil habitantes de Israel no se habían postrado ante el falso dios Baal. A ti y a mí, nos sigue ofreciendo por medio del Espíritu Santo su presencia, auxilio, y el perdón de Jesús y nos permite ver no sólo lo que tenemos frente a nosotros, sino el futuro prometido, la resurrección y la vida eterna. ¡No, no estás solo, ni desamparado!

Querido Jesús, en mis sufrimientos y angustias hazme ver tus promesas y cuidados. Amén.

Alimento Diario “Borroso”

 

Imagen de Suman / Pixabay.com

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Versículo Bíblico

“Y así como se arranca la cizaña y se quema en el fuego, así también será en el fin de este mundo. Entonces, en el reino de su Padre los justos resplandecerán como el sol. El que tenga oídos, que oiga.” Mateo 13:40, 43

 

Ya sea que se trate de la vida sentimental, de los negocios o de tantas otras decisiones que nos vemos obligados a tomar cada día, las cosas no siempre son claras. Ni siquiera en la iglesia y en las cosas de la fe podemos decir que todo está claro como el agua.

En la parábola que Jesús cuenta sobre la cizaña y el trigo nos enseña que, un día, los enemigos de Dios serán separados de su pueblo. Pero, hasta entonces, el mundo es un poco borroso: en él conviven el trigo y la cizaña. Sin embargo, al final de los tiempos “en el reino de su Padre los justos resplandecerán como el sol” (Mateo 13:43a). Bajo la luz de Cristo, el sol de la justicia, la vida ya no será borrosa.

Jesús, luz de vida, brilla en mi corazón para que, con tu gracia y poder, pueda vencer las batallas contra los enemigos de la fe. Amén.

Alimento Diario “Pide ayuda y vive”

Todo el que invoque el nombre del Señor

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Versículo Bíblico
“El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes de que venga el día grande y terrible del Señor. Y todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo, y entre ellos estará el remanente al cual el Señor ha llamado, porque en el monte de Sión y en Jerusalén habrá salvación, tal y como el Señor lo ha dicho.” Joel 2:31-32

 

¡Hoy vas a morir! Si Dios te dijera esto, ¿cómo reaccionarías? ¿Pensarías lo que te espera después de la muerte? ¿Acaso te preguntarías si mereces entrar en cielo? ¿Si habrás hecho todo lo necesario para lograrlo? Las palabras ‘hoy voy a morir’ retumban en tu mente, y te hacen caer de rodillas delante del Señor de la vida y la muerte.

El profeta Joel exclama: “Todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo” (Joel 2:32a). Sin engaños, sin mentiras o falsa santidad… En Jesús, la vida eterna es un regalo; nadie la merece, la recibimos sólo por la gracia de Dios. Entonces, confía en Jesús, pídele que te ayude, y vivirás.

Salvador Jesús, ayúdame. Tú tienes las palabras de vida eterna. Dame vida. En tu nombre. Amén.

Alimento Diario “Nada me falta”

Imagen de Unsplash / Pixabay.com

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Versículo Bíblico
El Señor es mi pastor; nada me falta. En campos de verdes pastos me hace descansar; me lleva a arroyos de aguas tranquilas. Aunque deba yo pasar por el valle más sombrío, no temo sufrir daño alguno, porque tú estás conmigo; con tu vara de pastor me infundes nuevo aliento. Me preparas un banquete a la vista de mis adversarios; derramas perfume sobre mi cabeza y me colmas de bendiciones. Sé que tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida, y que en tu casa, oh Señor, viviré por largos días.” Salmo 23:1-2; 4-6

Nada me falta… Aunque el sufrimiento intente derrumbar la esperanza, nada me falta. Incluso si soy perseguido por buscar justicia, nada me falta. Aunque mis enemigos me persigan y no tenga donde reposar mi cabeza, nada me falta. Incluso en medio del castigo o sufrimiento físico, nada me falta. En medio de la sequía y la escasez de alimentos, nada me falta. Aunque sea humillado por hacer lo correcto, nada me falta.

Salvador Jesús, Señor Dios, pastor mío, guíame mis pasos y renueva mis fuerzas en este día. En tu nombre lo pido y reposo junto a aguas tranquilas. Amén.