¿Culpable o inocente?

Culpable o inocente

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MENSAJE DE ESPERANZA SEMANAL

Siempre vemos muchas acciones de la policía donde personas fueron presas con gran cobertura de la prensa. Personas conocidas, políticos, banqueros, etc., son presos delante de las cámaras de televisión. Pero, ¿ellos son culpables o inocentes?. Solamente la justicia lo dirá. Y delante de Dios ¿Tu eres culpable o inocente? La Biblia nos dice: “Todos han ido por mal camino, todos por igual se han pervertido. ¡No hay quien haga lo bueno! ¡No hay ni siquiera uno!” Romanos 3:12. Delante de Dios todos somos culpables y merecemos la condenación. Pero, Dios no quiere condenarte, todo lo contrario, Él providenció la absolución. Él envió a Jesucristo quien fue juzgado en tu lugar. Él fue sentenciado a la muerte en tu lugar. Por eso, creyendo en esto, fuiste declarado inocente por Dios. Alaba a Dios por esto, pues Él te ama mucho.

Bondadoso Dios, soy muy agradecido por que no me haz condenado. Ayúdame a creer cada vez más en Jesucristo como mi Salvador, solamente así seré libre hoy y siempre. Amén.

La resurrección

Ël está vivo

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TEXTO BÍBLICO
El ángel dijo a las mujeres: ‘No tengan miedo; sé que ustedes
buscan a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha
resucitado, tal como dijo. Vengan a ver el lugar donde lo
pusieron.’ Mateo 28:5-6

Si bien el camino del Monte de la Transfiguración a la cruz del Calvario ya ha sido completado, el mismo no termina en la tumba, sino que continúa con el Cristo resucitado. La obra de salvación es completada con su sufrimiento, muerte, y resurrección. La tumba no puede contener a Jesús, ni tampoco pueden contenerlo los cielos o la tierra. ¡Él es el victorioso Señor de señores y Rey de reyes!

Pero no todos ven que el camino de Jesús va más allá de su tumba. Los soldados que hacían guardia en la tumba, aun cuando “se pusieron a temblar y quedaron como muertos” (Mateo 28:4b), estuvieron dispuestos a mentir acerca de la resurrección de Jesús (los líderes de la comunidad religiosa les dijeron lo que debían decir). Algunos todavía siguen diciendo mentiras, y creyendo esas mentiras acerca de la resurrección.

El apóstol Pablo afirma la importancia de la verdad de la resurrección. “Si no hay resurrección, entonces ni siquiera Cristo ha resucitado. Y si Cristo no ha resucitado, nuestra predicación no sirve para nada, como tampoco la fe de ustedes” (1 Corintios 15:13-14).

Pero nuestra fe ¡no es en vano! ¡Jesucristo ha resucitado! Y porque él ha resucitado, nosotros también vamos a resucitar. ¡Aleluya!

Jesús, bendice nuestra celebración de tu
resurrección y también de la nuestra. Amén.

El entierro

Entierro de Jesús Fuente

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TEXTO BÍBLICO
Después de esto, José de Arimatea le pidió a Pilato el cuerpo
de Jesús. José era discípulo de Jesús, aunque en secreto por
miedo a los judíos. Con el permiso de Pilato, fue y retiró el
cuerpo. Juan 19:38

Jesús ha completado el camino del Monte de la Transfiguración a la cruz del Calvario. Su misión está cumplida. Ha bebido de la copa sobre la cual había orado en el Jardín. Ha hecho todo lo que el Padre le ha pedido. Ha resistido cada tentación que el diablo le ha
presentado. Ha vivido su vida sin cometer ningún pecado.

Jesús ha cumplido lo que Juan el Bautista había dicho acerca de él: “¡Aquí tienen al Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!” (Juan 1:29b). Jesús ha vivido y cumplido la profecía dada en Isaías 52:1353:12.

Quienes se encargaron de su cuerpo, continuaron su camino de la cruz a la tumba. La preparación del cuerpo se hizo de acuerdo a las costumbres judías. Se suponía que el cuerpo de ese a quien tanto admiraban y respetaban, iba a permanecer en la tumba mucho tiempo.

Pero los seguidores de Jesús pronto descubrirían que las cosas no iban a ser así. Muy pronto comprenderían que su resurrección era la garantía de que se había hecho todo lo necesario para su salvación. Muy pronto comprenderían que su resurrección era la garantía de que la salvación había sido ganada para ellos, y para todo el mundo.

Señor, bendice a todos los que honran a Jesús en
su entierro, para que esperen con entusiasmo la celebración
de su resurrección. Amén.

Oscuridad

Oscuridad

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TEXTO BÍBLICO
Desde el mediodía y hasta la media tarde toda la tierra quedó
en oscuridad. Mateo 27:45

En el Monte de la Transfiguración Jesús resplandeció. “Allí se transfiguró en presencia de ellos; su rostro resplandeció como el sol, y su ropa se volvió blanca como la luz” (Mateo 17:2). Debe haber sido algo realmente maravilloso.

En la cruz, luego de que Jesús muriera, el mundo se sumió en plena oscuridad. Debe haber sido algo realmente sorprendente.

Los que vieron el resplandor en el Monte de la Transfiguración, no supieron cómo reaccionar. Los que vieron la oscuridad que cubrió la tierra cuando Jesús murió, tampoco supieron cómo reaccionar.

Pero Jesús conocía bien la diferencia entre la luz y la oscuridad. En el Monte de la Transfiguración, la luz representó el triunfo que él habría de obtener sobre el pecado y la muerte. En el Calvario fue donde él hizo realidad ese triunfo.

A primera vista parecía que la oscuridad había vencido. Quienes habían querido matar a Jesús, así lo creyeron. El diablo también lo debe haber creído así. Y hasta sus propios seguidores lo creyeron.

El pecado produce oscuridad. Al cargar Jesús con mis pecados, sus pecados, y los pecados de todo el mundo, tuvo que pasar por una profunda oscuridad. Una oscuridad que fue evidente para todos.

A los que la vieron, esa oscuridad les habrá parecido ser el fin de todo. Pero no lo fue. Quizás a nosotros también nos parezca así a veces. Pero la luz revelada en el Monte de la Transfiguración es la Luz verdadera que la oscuridad no puede vencer: ¡es Jesús, la luz del mundo!

Querido Jesús, te alabamos por ser luz en nuestra
oscuridad. Amén.

Las palabras desde la cruz

Palabras de Jesús

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TEXTO BÍBLICO
‘Padre’, dijo Jesús, ‘perdónalos, porque no saben lo que hacen’.
Lucas 23:34a

Mientras iba por el camino, Jesús dijo muchas cosas. En varias oportunidades les dijo a sus discípulos que iba a sufrir, a morir, y que al tercer día iba a resucitar. Pero nada de lo que dijo es tan significativo como las palabras que pronunció desde la cruz:

“Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34a). Estas palabras fueron dichas a los soldados que lo crucificaron, pero se aplican a todos los pecadores.

“Mujer, ahí tienes a tu hijo”, y “ahí tienes a tu madre” (Juan 19:26-27).  “Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso” (Lucas 23:43). Palabras de consuelo infinito.

“Tengo sed” (Juan 19:28). Jesús es humano hasta el fin.

“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” (Mateo 27:46). Palabras de increíble angustia dichas por Jesús al experimentar el peso de los pecados del mundo.

“Todo se ha cumplido” (Juan 19:30). Cristo logró su misión: obtener nuestra salvación.

“¡Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu!” (Lucas 23:46).

Todas estas son palabras que han viajado, y continuarán viajando a través de los tiempos, para consuelo de todas las generaciones.

Pedimos tu bendición, Señor, mientras seguimos
nuestro camino con estas palabras en nuestros corazones y en
nuestros labios. Amén.

La crucifixión

Crucifixión de Jesús

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TEXTO BÍBLICO
“Eran las nueve de la mañana cuando lo crucificaron.” Marcos 15:25

El camino ha sido completado. Comenzó con un brillo tan fuerte que Pedro, Santiago y Juan, apenas pudieron tolerarlo, y terminó con una oscuridad igualmente difícil de soportar.

Comenzó en compañía de Moisés y Elías y con la voz del Padre, y terminó en compañía de dos ladrones, el centurión, y los soldados romanos.

Comenzó en el Monte de la Transfiguración, cuando la túnica de Jesús se puso tan blanca como la nieve, y terminó en el Calvario, cuando los soldados tiraron los dados para ver quién se quedaba con esa túnica.

Comenzó con el Padre diciendo: “Este es mi Hijo amado. ¡Escúchenlo!” (Marcos 9:7), y terminó con los líderes religiosos de la comunidad burlándose de él y escupiéndole.

Comenzó con tres hombres que no sabían qué decir y pensaron en construir tres enramadas, y terminó con el centurión no sabiendo qué decir, excepto: “¡Verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios!” (Marcos 15:39b).

Comenzó con toda clase de insultos dirigidos a Jesús, y terminó con ese mismo Jesús pronunciando palabras de perdón, esperanza, y amor. Comenzó con el Padre diciendo: “Este es mi Hijo”, y terminó con el Hijo gritando: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Marcos 15:34b).

Comenzó con la declaración que Jesús habría de sufrir y ser crucificado, y terminó con esa declaración haciéndose realidad. Fue un camino como ningún otro.

Te alabamos, Señor, por ese camino tan significativo. Amén.

El dilema de Pilato

Camino al Calvario

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TEXTO BÍBLICO
Entonces Herodes y sus soldados, con desprecio y burlas, le
pusieron un manto lujoso y lo mandaron de vuelta a Pilato.
Lucas 23:11

El camino al Calvario pasa varias veces por el palacio de Pilato. Pilato pensaba que ya se había desecho de Jesús, pues se lo había pasado a Herodes, pero Herodes se lo manda de vuelta.

Ahora Pilato exhorta a la multitud a que reconozcan que Jesús no ha hecho nada para merecer la muerte, pero ellos no lo escuchan. Les suplica que acepten a Barrabás como sustituto, pero tampoco le hacen caso. Todavía le queda una opción: mantenerse fiel a sus principios, declararlo inocente, y dejarlo libre.

Pero en vez de hacer eso, elige otro camino. Para excusarse de toda responsabilidad, se lava las manos delante de la multitud, y hace que toda la culpa recaiga sobre ellos… cosa que ellos aceptan sin problema: “¡Que su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos!” (Mateo 27:25). Pero nada de eso exime a Pilato de su responsabilidad en la continuación del camino al Calvario.

Comprendemos muy bien el dilema de Pilato. Nosotros también hemos estado en circunstancias similares. Nosotros también hemos tenido que enfrentar decisiones en las que sabíamos qué era lo correcto y qué era lo incorrecto. Conocemos las presiones de los demás, y demasiado a menudo queremos complacerlos. Al igual que Pilato, queremos pasar la responsabilidad a otros. Nosotros también fallamos.

Señor, danos coraje para tomar las decisiones
correctas. Perdónanos cuando fallamos. No nos des lo que
merecemos, sino lo que necesitamos. Amén.

Los guardias

TEXTO BÍBLICO
Los soldados llevaron a Jesús al interior del palacio (es decir,
al pretorio) y reunieron a toda la tropa. Le pusieron un manto de color púrpura; luego trenzaron una corona de espinas, y se la colocaron. —¡Salve, rey de los judíos! —lo aclamaban. Lo golpeaban en la cabeza con una caña y le escupían. Doblando la rodilla, le rendían homenaje. Marcos 15:16-19

Esta parte del camino al Calvario muestra un auto-control increíble de parte de Jesús.

Sus oponentes no tenían ni idea de lo que Jesús podía haber hecho para defenderse. Tampoco tenían idea de que Jesús sabía no sólo quiénes lo estaban abusando, sino todo acerca de ellos. No tenían idea de que Jesús estaba soportando todo eso por ellos. No tenían idea de que Jesús se estaba preparando para morir, para que ellos pudieran tener vida.

Jesús hizo el camino al Calvario por todos los que se esconden detrás de un uniforme para llevar adelante sus insultos y sus obras inhumanas—para asegurarles que hay perdón. Jesús hizo el camino al Calvario por todos los que son sus víctimas—para asegurarles que no están solos.

Esos guardias van a ser la compañía constante de Jesús a partir de su arresto hasta su muerte, e incluso hasta su resurrección. Ellos no vieron ningún milagro, pero sí vieron una tremenda compasión. Vieron un tremendo auto-control ante las falsas acusaciones.

Vieron darle su perdón a quien lo crucificó. Y vieron al centurión profesar: “Verdaderamente este hombre era justo” (Lucas 23:47b). 

 

Señor, bendice a quienes hacen guardia, y a
aquéllos a quienes ellos guardan. Amén.

Ante Pilato

TEXTO BÍBLICO
Muy de mañana, todos los jefes de los sacerdotes y los
ancianos del pueblo tomaron la decisión de condenar a
muerte a Jesús. Lo ataron, se lo llevaron y se lo entregaron a
Pilato, el gobernador. Mateo 27:1-2

El camino del Monte de la Transfiguración a la cruz del Calvario lleva a Jesús ahora ante Pilato, el gobernador. Para que el Sanedrín pudiera llevar a cabo su sentencia, tenía que ser así. Sólo podían llevar a cabo una sentencia de muerte en el caso de un extranjero que
invadiera los lugares sagrados del templo. Pilato era quien debería ejecutar la sentencia en nombre del gobierno romano.

Los puestos de liderazgo requieren integridad, requieren que se haga lo correcto sin prejuicios, aun en contra de la opinión pública, y aun cuando no sea lo más conveniente, políticamente hablando. Los puestos de liderazgo requieren mucho coraje y mucha fortaleza moral.

Pilato trató. Le hizo buenas preguntas a Jesús, y escuchó a quienes lo acusaban. Proveyó una salida en la persona de Barrabás. Hasta recibió un mensaje de su esposa aconsejándole que no se involucrara, y que tratara de pasar el caso de Jesús a Herodes.

Pero al final Pilato falló como líder en casi todo aspecto. Y cuando el líder falla, casi siempre el que sufre es el inocente. Para Jesús, esa falla del líder significaba que el camino iba a terminar en el Calvario.

Jesús, bendice a todos los que tienen
responsabilidades de liderazgo, para que hagan lo que es
correcto. Amén.

Judas

TEXTO BÍBLICO
Cuando Judas, el que lo había traicionado, vio que habían
condenado a Jesús, sintió remordimiento y devolvió las
treinta monedas de plata a los jefes de los sacerdotes y a los
ancianos. Mateo 27:3

Judas no completó el camino al Calvario. Había comenzado el camino al pie del Monte de la Transfiguración junto con Jesús y el resto de los discípulos. Había escuchado a Jesús contar lo que iba a suceder en Jerusalén. Había visto los milagros. Había escuchado sus
enseñanzas. Había visto el amor y la compasión que Jesús tenía por todos. Había estado entre los que Jesús había enviado, y había visto el poder de Dios en acción.

Como informó Pedro a quienes se habían reunido después de la Ascensión con respecto a Judas: “Judas se contaba entre los nuestros y participaba en nuestro ministerio” (Hechos 1:17).

Sabemos que se llenó de remordimiento. Sabemos que trató de deshacer lo que había hecho, devolviendo las 30 monedas de plata. Quizás trató que los jefes de los sacerdotes tuvieran compasión de él, pero su respuesta fue: ‘¿Y eso a nosotros qué nos importa?’,
respondieron. ‘¡Allá tú!’ (Mateo 27:4b). 

Si tan sólo hubiera ido a Jesús y recibido el perdón que el Cristo estaba ganando para él a través de su sufrimiento y muerte… Ese perdón está a disposición de cada uno de nosotros cuando reconocemos nuestros pecados—sin importar cuán malos sean—y nos volvemos a Jesús.

Bendícenos, Jesús, para que cuando pequemos lo
reconozcamos, y nos volvamos a ti. Amén.