Cristo, la buena nueva

Corona

Reflexión de Hoy

“No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para la salvación de todo aquel que cree.” Romanos 1:16a

La historia cuenta que, antes de Cristo, cuando un rey no tenía hijos hombres, quedaba la duda sobre quién le sucedería si él muriera. Por eso, cuando la mujer del rey daba a luz a un varón, el mensajero oficial del rey recorría todo el reino anunciando: ¡Nació el hijo del rey, tenemos un heredero a la corona, estamos seguros! Ese mensaje, que traía consuelo y esperanza tenía un nombre: evangelio, o la buena nueva.

Más tarde, los cristianos adoptamos ese término para referirnos a todo lo que Cristo significa. En la navidad festejamos el evangelio. Reservamos esa fecha para recordar y renovar nuestra esperanza en Dios quien, en su misericordia, vino a nuestro encuentro y nos da la gracia del perdón y la salvación a cada uno de nosotros.

Gracias Padre, porque cada día nos recuerdas la buena nueva que Jesús nació y murió para salvarnos y reconciliarnos contigo. Ayúdanos a entender el evangelio de Cristo. Amén.

Que a través de estos devocionales, la Palabra de Dios te refresque en tu diario caminar.

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¡Fuiste aceptado!

Puerta abierta

MENSAJE DE ESPERANZA SEMANAL

¿Qué crees que Dios piensa de ti? ¿Será que Él dejaría que entres al cielo? Muchas personan quedan tristes y con miedo de Dios, pero tenemos una buena noticia para ti, “Dios te ama”. Él quiere estar siempre a tu lado y al final de esta vida quiere recibirte con los brazos abiertos en el cielo. Él hizo todo lo necesario para que esto suceda. Él sacrificó la vida de Jesús en la cruz. ¡Cree en esto y serás salvo!

“Pero ahora, sin la ley, Dios ha mostrado de qué manera nos hace justos, y esto lo confirman la misma ley y los profetas: por medio de la fe en Jesucristo, Dios hace justos a todos los que creen. Pues no hay diferencia: todos han pecado y están lejos de la presencia gloriosa de Dios. Pero Dios, en su bondad y gratuitamente, los hace justos, mediante la liberación que realizó Cristo Jesús.” Romanos 3: 21-24

Gracias, Señor, porque me aceptas. Sé que no merezco Tu amor, pero estoy muy feliz y grato por Tu bondad y misericordia por mí. En nombre de Jesús. Amén.

El futuro

Tranquilidad

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Reflexión de Hoy

“Así que, no se preocupen por el día de mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones. ¡Ya bastante tiene cada día con su propio mal!” Mateo 6:34

¿Qué esperas para tu futuro? Todos soñamos con días mejores, y deseamos que a nuestros seres queridos les vaya bien y tengan salud.

Pero, lamentablemente, el futuro no siempre nos trae cosas buenas. Es por ello que, cuando pensamos en el futuro, a veces sentimos miedo e inseguridad. Algunas cosas nos suceden para llamarnos la atención, y para que reflexionemos sobre la temporalidad y fragilidad de nuestra vida. El sano se enferma, el buen empleado pierde su trabajo, el joven es víctima de la violencia y pierde la vida.

En fin, el futuro es dudoso. O al menos eso es lo que nosotros creemos. Pero para Dios no hay ninguna duda sobre nuestro futuro. Nuestra vida está en sus manos. Nada nos va a suceder sin que Él lo permita. Ten fe en esto. Confía en él. Él te ama, y hará lo que sea mejor para ti. Él envió a Jesucristo para salvarnos. Por eso, confía tu futuro en las manos de Dios, y ten la certeza que estarás a salvo. Él está en control, aunque las circunstancias nos digan que no… confiemos en Él.

Cuán bueno es, Señor, saber que mi vida está en tus manos. Confío en ti, y sé que tienes reservado lo mejor para mi futuro. En el nombre de Jesús. Amén.

Que a través de estos devocionales, la Palabra de Dios te refresque en tu diario caminar.

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Dios no toma descanso

Descanso

MENSAJE DE ESPERANZA SEMANAL

Como es bueno tener algunos momentos de descanso. Todos tenemos nuestros quehaceres diarios. Algunos más, otros menos, pero todos saben que existen tareas que deberán ser cumplidas día a día. Luego de la jornada diaria, nos gusta tener algunos momentos de distracción para compartir con la familia, con los amigos, o, incluso, para estar solos. Pero es muy importante no olvidarnos de Dios, quien está siempre con nosotros, quien nunca descansa, quien no se toma un día libre. Él nos protege y nos guarda de todo mal, por más que estemos aparentemente lejos de los problemas de nuestra vida. En tus momentos de distracción, no te olvides de Dios. Dale gracias por el descanso, y también por haber enviado a Jesús para morir y resucitar en nuestro lugar. El amor de Dios nunca está de vacaciones.

El Señor cuida de los hombres honrados y presta oído a sus clamores.
El Señor está en contra de los malhechores, para borrar de la tierra su recuerdo.
El Señor atiende al clamor del hombre honrado, y lo libra de todas sus angustias.
El Señor está cerca, para salvar a los que tienen el corazón hecho pedazos
y han perdido la esperanza.” Salmos 34:15-18

Señor Dios, muchas gracias por los momentos de descanso que me proporcionas. Guárdame y protégeme de todos los peligros. En el nombre de Jesús. Amén.

Certeza de vida

Internet

Reflexión de Hoy

“Si nuestra esperanza en Cristo fuera únicamente para esta vida, seríamos los más desdichados de todos los hombres; pero el hecho es que Cristo ha resucitado de entre los muertos, como primicias de los que murieron.” 1 Corintios 15:19-20

La tentación moderna es creer que la tecnología nos va a salvar. Primero fue la radio la que nos habría de acercar el conocimiento y unir nuestras comunidades, aún más allá de los océanos. Luego fue el teléfono lo que nos dio la posibilidad de sentir como que “estábamos allí”. Después fue la televisión la que pensamos que nos volvería sabios, sin importar nuestra edad. Y últimamente ha sido el Internet lo que nos ha dado acceso instantáneo al mundo. Sin embargo, los problemas que tenemos hoy son muchísimo peores que los de antes. De hecho, en ningún lugar de este mundo existe una solución para la muerte. Por más que la ciencia haya avanzado, lo máximo que han logrado es aumentar la expectativa de vida en algunos años, pero el final sigue siendo el mismo. Por medio de la ciencia no hay, ni nunca habrá remedio para la muerte.

Sin embargo, Dios sí solucionó ese problema. La resurrección de Jesús hace que tu vida y la mía valgan la pena ser vividas porque, con su muerte en la cruz y su resurrección, Cristo las transforma. La venida de Jesús al mundo sirvió no sólo para traernos perdón y hacernos amigos de Dios, sino también para darnos la certeza de que nosotros también resucitaremos a la vida eterna. Hoy tú puedes recibir el regalo de vida y salvación que Jesucristo te ofrece sólo por gracia, por medio de la fe.

Bondadoso Dios, mantenme firme en la fe para que al final de mi vida pueda recibir la vida eterna contigo en el cielo. Amén.

Que a través de estos devocionales, la Palabra de Dios te refresque en tu diario caminar.

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Llenando el hogar de alegría

Alegria

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MENSAJE DE ESPERANZA SEMANAL

¿Qué te gustaría tener en casa? y ¿Qué ya haz hecho para obtener lo que deseas tener en tu casa?. Trabajaste mucho, horas y horas extras, saliendo temprano y llegando tarde. Agotaste todas las energías posibles en horas de preocupaciones. Pero ¿Será que tu casa ya tiene lo principal? No es un mueble, ni un equipo de última generación. ¡Es Dios! Entre todo aquello que podemos querer en casa, Dios es el principal. Cuando Él está en el centro de la casa, de la familia, podemos decir que tenemos todo. Aun si tenemos muy poco, la presencia de Dios llena nuestro hogar de alegría, de amor, de cariño y comprensión. No está mal querer un poco de comodidad, pero eso no lo es todo. Pon mucha atención y evalúa entorno a quién tu vida y tu familia están girando. Deja que el amor y la paz de Jesús, el Salvador, llenen todos los espacios de tu casa.

“Si el Señor no construye la casa, de nada sirve que trabajen los constructores; si el Señor no protege la ciudad, de nada sirve que vigilen los centinelas. De nada sirve trabajar de sol a sol y comer un pan ganado con dolor, cuando Dios lo da a sus amigos mientras duermen.” Salmos 127:1-2

Señor Dios, habita en mi hogar y en mi corazón, para que mi casa sea un lugar de paz y alegría. Por Cristo. Amén.

 

“Te conozco”

Reflejo

Reflexión de Hoy

“Señor, tú me has examinado y me conoces; tú sabes cuando me siento o me levanto; ¡desde lejos sabes todo lo que pienso! Me vigilas cuando camino y cuando descanso; ¡estás enterado de todo lo que hago! Todavía no tengo las palabras en la lengua, ¡y tú, Señor, ya sabes lo que estoy por decir!” Salmo 139:1-4

Dios nos conoce por completo, profundamente; no podemos ocultarle ni un secreto. Él sabe lo que diremos aun antes de que se muevan nuestros labios. Como dice el salmo para la devoción de hoy: “Tú sabes cuando me siento o me levanto; ¡desde lejos sabes todo lo que pienso!” (Salmo 139:2). Dios conoce nuestros miedos, pecados, alegrías y tristezas. También conoce nuestro deseo de huir de los problemas.

Dios es maravilloso. Él vio tu cuerpo cuando estaba siendo formado en el vientre de tu madre, e incluso ya sabía tu nombre desde antes que fueras concebido. Él te ama tanto, que envió a Jesucristo para que tú, estés en la parte del mundo en que estés, ya sea en el oriente o en el occidente, en el trabajo o en el descanso, en la luz o en la oscuridad, sepas que en él puedes encontrar perdón y vida, y una mano dispuesta a guiarte y ayudarte.

Señor Dios, tú me conoces. Perdóname mis pecados y guíame toda mi vida. En el nombre de Jesús. Amén.

Que a través de estos devocionales, la Palabra de Dios te refresque en tu diario caminar.

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Seguridad

Seguridad

MENSAJE DE ESPERANZA SEMANAL

En días de aumento de la violencia y tantos peligros, un aspecto básico que debemos tener en cuenta es la seguridad. Tomando como ejemplo al Salmista David, debemos orar así: “Y tú, Señor, ¡no me niegues tu ternura! ¡Que siempre me protejan tu amor y tu verdad!”. El amor de Dios elimina el miedo. El amor de Jesucristo por nosotros hace con que Él nos cuide, mire por nosotros y nos proteja. En Cristo podemos tener la certeza de que el dicho es verdad: “¡Quien ama, cuida!”

“Y tú, Señor, ¡no me niegues tu ternura! ¡Que siempre me protejan tu amor y tu verdad!” (Salmos 40:11)

Dios, que Tu amor y Tu fidelidad me mantengan seguro de todos los males y me protejan delante de las dificultades de la vida. Creo en esta verdad y pido en nombre de Jesús. Amén.

 

Trabajando para otros

Trabajar

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Reflexión de Hoy

“Siempre les enseñé, y ustedes lo aprendieron, que a los necesitados se les ayuda trabajando como he trabajado yo, y recordando las palabras del Señor Jesús, que dijo: ‘Hay más bendición en dar que en recibir.'” Hechos 20:35

En el discurso que el apóstol Pablo dio a los obispos de la iglesia de Éfeso en la ciudad de Mileto, después de decir que enfrentaría cárceles y tribulaciones, les recordó que él siempre trabajó con sus propias manos para conseguir lo necesario para él y para los que estaban con él. Y terminó diciendo: “recordando las palabras del Señor Jesús, que dijo: ‘Hay más bendición en dar que en recibir'” (Hechos 20:35b).

Tú también trabaja, no por ambición, sino para el sostén honesto y para el bien de los demás. Porque en Jesús tienes la verdadera alegría: las riquezas del cielo que, por la gracia de Dios, ya tienes aseguradas. Vive feliz, compartiendo lo que has recibido, tanto material como espiritual.

Salvador Jesús, ayúdame a huir de la ambición y del egoísmo. Dame coraje para compartir lo que he recibido de ti, tanto material como espiritual. En tu nombre. Amén.

 

Que a través de estos devocionales, la Palabra de Dios te refresque en tu diario caminar.

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La fuerza que me hace fuerte

Dulce vejez

MENSAJE DE ESPERANZA SEMANAL

“Mi carne y mi corazón desfallecen; Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre” (Salmos 73:26). ¿Usted también piensa de esa manera?

El hecho de que percibamos los cambios físicos, psicológicos y mentales que suceden diariamente con nosotros, algunas veces, nos asustan. Tratamos de todas las maneras aparentar vernos y ser más jóvenes, más fuertes, más capaces. Pero la realidad es que a cada día estamos cambiando, y esta realidad debe ser comprendida y aprovechada. Por eso, si tu cuerpo ya no es más, tan fuerte como era antes, si tu mente ya no es tan ágil… no te preocupes. Busca conocer aún más el amor y el perdón que Jesucristo te ofrece, y Él te dará la fuerza necesaria para que enfrentes cada obstáculo de la vida. Además de eso, Él te mostrará que este amor y este perdón te harán más fuerte para amar y perdonar las personas que están a tu alrededor.

Querido Dios y Padre, gracias porque me diste la oportunidad de conocer Tu amor y perdón y así comprender que la verdadera fuerza que necesito hasta el final de mi vida viene de Ti. Por Jesucristo, Amén.