¡¿Ser o no ser?!

Una vez un joven le dijo a un pastor: “¡Yo no sé si tengo fe!” Y el pastor le contestó: “Si piensas en eso y te haces esa pregunta es porque tienes fe”. Y tu fe en Jesucristo, ¿Cómo anda? ¿Fuerte como una roca, o, frágil como un castillo hecho de arena? Independientemente de cómo esté, existe una manera de fortalecer tu fe cada vez más: ¡Es leyendo la Biblia! Allí está el alimento espiritual que Dios dejó preparado para todos nosotros. Orar pidiendo a Dios que fortalezca nuestra fe es importante, pero sin el leer y oír la Palabra de Dios es imposible que esto suceda. Lee la Biblia, ella fue escrita para ti.

Oremos: Ayúdame Señor a leer Tu Palabra y a comprender tus enseñanzas, pues así yo estaré fortaleciendo mi fe y estaré cada vez más íntimo de Ti y de Tu amor. Amén.

“Tu fe te ha salvado; ve en paz” (Lucas 7:50)