¿Qué será de tí?

Imagínate perdiendo todo aquello que es importante para ti: amigos, familia, empleo, salud, etc. ¿Qué sería de ti? Con toda certeza no habría motivos para sonreír o incluso para vivir. Pero si esto realmente sucediera, no serías el único a enfrentarte con esta terrible situación. La Biblia cuenta la historia de un hombre llamado Job, quien perdió todo lo que tenía. Job, aún llorando de dolor, dijo una frase que realmente nos impresiona: “Yo sé que mi defensor vive y por eso yo también viviré”. Job es el mayor ejemplo de confianza en Cristo. Esperamos que tú también puedas disfrutar de esta esperanza que solamente Jesucristo trajo al corazón de Job. Tener a Jesús como nuestro defensor es saber que nada puede destruirnos, ni siquiera la misma muerte, y esta es la mayor de las esperanzas.

Oremos: Querido defensor Jesús, quédate siempre a mi lado para que yo pueda soportar las angustias de la vida. En el nombre de Jesucristo. Amén.

“De manera que los que creen son bendecidos junto con Abraham, que también creyó.” (Gálatas 3:9)