Actitudes que hablan

La manera de actuar de una persona generalmente demuestra lo que se pasa en su corazón. Los hechos reflejan la alegría, la bondad, el amor, la fe, reflejan también la angustia, el dolor y el miedo. Es verdad que nadie consigue cumplir, al pie de la letra, los mandamientos de Dios. Nosotros tampoco no conseguimos y todos los días cometemos pecados por pensamientos, palabras y obras. Pero cada día de la vida es una oportunidad más para arrepentirnos. Dios siempre de nuevo está listo para alcanzarnos Su amor y perdón, por medio de Jesucristo. Debido a nuestros muchos pecados, mereceríamos la condenación eterna, pero, en Cristo, Dios está listo para perdonar a todos aquellos que se arrepienten verdaderamente de sus pecados. Aprovecha esta oportunidad.

Oremos: Amado Padre Celestial, ayúdame a aprovechar el día de hoy para recomenzar. Que yo no me aleje de Tu presencia y viva en ella siempre. Amén.

“Hermanos míos, ¿de qué le sirve a uno decir que tiene fe, si sus hechos no lo demuestran? ¿Podrá acaso salvarle esa fe?” (Santiago 2:14)