Admitir los errores

Admitir los errores es algo muy difícil. El ser humano es especialista en inventar excusas o intentar transferir la culpa de un error a otra persona. Muchas veces tenemos miedo de las consecuencias del error cometido, o debido a nuestro orgullo no admitimos que nos equivocamos. Pero con relación a nuestros pecados y Dios, no necesitamos tener esas preocupaciones. Si pecamos, y reconocemos que lo hemos hecho, basta con pedir perdón a Él, que debido al sacrificio de Jesucristo nos perdona y sigue amándonos como siempre nos amó. Y Dios todavía nos da la fuerza para que podamos resistir cuando seamos tentados a pecar nuevamente. Como Dios es bondadoso, ¿verdad?. Por más que hagamos cosas erradas diariamente, Él siempre nos perdona y nos acepta como Sus Hijos queridos.

Oremos: Señor Dios, muchas gracias por ser un Dios tan bondadoso conmigo, aun cuando no merezco ese amor. Dame fuerzas para que yo pueda resistir las tentaciones del pecado diariamente. Amén.

Lee en tu Biblia: Lucas 15:1-7