Alcanzando la victoria

Cuando un equipo de fútbol entra al campo creyendo que la victoria está asegurada y que no necesita esforzarse, se dice que jugaron con “tacones”. Y es muy común, en esos casos, que el equipo pierda el juego que parecía ganado. En la vida de un cristiano eso también sucede. Quien cree en Cristo tienen la vida eterna asegurada, pero ese premio aun no fue alcanzado, por lo tanto corremos el riesgo de perderlo. Por eso es importante evitar el orgullo, la arrogancia y la autoconfianza. No debemos vivir con “tacones”, creyendo que podemos vivir por nuestra cuenta, sino que la humildad, la dependencia de Dios y la fe deben ocupar nuestro corazón. El premio de la vida eterna ya es de los que creen en Jesús, pero para que no lo perdamos, necesitamos aferrarnos a la fe en el Salvador. Estando con Cristo, estaremos seguros.

Oremos: Señor Jesús, quiero recibir la vida eterna que me aseguraste al morir y resucitar. Ayúdame a ver que necesito vivir siempre aferrado a ti, ejercitando mi fe para no caer. Amén.

Lee en tu Biblia: Filipenses 3:12