Amados por Dios

Normalmente, después que superamos alguna dificultad, nos sentimos enamorados por Dios y entendemos Su gran amor en Jesús. Pasados los momentos difíciles, ¿Qué sucede?, poco a poco, nos vamos olvidando de Dios nuevamente. Que bueno que Dios no deja de estar enamorado de nosotros. Él toma la iniciativa de amarnos cada día, perdonando nuestros pecados por medio de Jesús y fortaleciendo nuestra fe. Él nos llama al arrepentimiento para mostrarnos las cosas como son y nos trae devuelta al camino correcto. Él nunca deja de amarnos.

Oremos:
Jesús, amado Salvador, reconozco que mi pasión por ti puede ser distinta. Ayúdame a amarte como antes. Amén