Ayuda de verdad

Nadie consigue vivir solo. Necesitamos de ayuda para vivir. Desde pequeños, si no fueran los cuidados de nuestros padres o abuelos, con certeza no estaríamos vivos hoy. Si no fueran por nuestros maestros no sabríamos leer. Son centenas de ejemplos de que necesitamos de ayuda para vivir. Y como es difícil cuando no podemos contar con el auxilio de nadie. Hay cosas que se hacen difíciles de hacer o conseguir. Qué bueno que podemos también contar con Dios. Gracias a Él fuimos creados, es Él quien nos mantiene vivos y fue Él quien providencio la ayuda para que superáramos incluso la muerte. El Rey David escribió en el Salmo 40: “Aunque yo esté afligido y necesitado, Jehová pensará en mí. Mi ayuda y mi libertador eres tú”, Un rey escribió esto. ¿Será que nosotros también no necesitamos de Dios?, si, necesitamos mucho. Él sabe de eso, y envió ayuda de verdad: ¡Jesucristo! Gracias al sacrificio de Él en la cruz nosotros tenemos perdón de nuestros pecados, vida y salvación. Confía en Él, pues es de Él que todos necesitamos. 

Oremos: Ayúdame Señor Dios, líbrame de todo mal. Ayúdame a entender con clareza el propósito de mi existencia y condúceme por el camino de la Salvación que es Cristo Jesús. Amén