Buenas palabras

Es muy normal encontrar personas a las que les agrada una discusión. Pero una discusión sana, con un intercambio de opiniones, confrontar ideas, todo eso es muy bueno y puede dar un resultado positivo. Pero siempre hay aquellos que exageran, y hablan más de lo que deberían, llegan a ofender y lastimar a otras personas. En el libro de los Proverbios está escrito que “La blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra áspera hace subir el furor”. A todos nos gusta recibir un buen trato. ¿Será que estamos tratando a las personas que nos rodean de una manera respetuosa? ¿O hemos estado derramando palabras duras todo el tiempo sin ninguna necesitad? Jesús, en sus momentos finales en la cruz, encontró fuerza para perdonar al malhechor que estaba crucificado a Su lado y le dijo palabras de salvación. Que Cristo nos sirva de ejemplo de amor y respeto al prójimo, para que nuestras palabras carguen un mensaje que brota de un corazón arrepentido y lleno de la alegría de Salvación. 

Oremos: Querido Dios, perdóname las veces que traté mal a las personas que me rodean. Que yo pueda dejar brillar a través de mí Tu luz, para que otros lleguen a conocer y confiar en Cristo como Su Salvador personal. Amén. 

Lee en tu Biblia: Proverbios 15:1-7