Buenas y malas palabras

Amar es escuchar la palabra de Dios. Cuando decimos que amamos a Dios necesitamos concientizarnos de que este amor también será reflejado en acciones. Jesús dice: “El que es de Dios escucha las palabras de Dios”. En el mundo existen muchas cosas para ser escuchadas, buenas y malas. Sin embargo, amar es escuchar la palabra de Dios. Oye, lee y medite en la Sagradas Escrituras. Ellas presentan a Jesús como nuestro Salvador.

Oremos: Amado Padre, yo deseo escuchar Tu palabra para no ser engañado por el espíritu del error. Pido que el Señor bendiga todos aquellos que realizan esta tarea de llevar Tu Santa Palabra al mundo de hoy. Amén.

“El que es de Dios escucha las palabras de Dios” (Juan 8:47)