De valija lista

Nadie sabe el día y la hora en que el final llega. Nadie, ni siquiera los que están enfermos, ni los doctores o los pastores que consuelan a las personas. Debemos estar siempre preparados, organicemos nuestra vida, dejemos la “valija lista”, hagamos las paces con Dios y con las personas lo más pronto posible. Necesitamos arrepentirnos de nuestros errores y confiar que Cristo, con Su muerte en la cruz, puede dar el perdón y la paz eterna a todos los que en Él creen.

Oremos: Padre eterno, a pesar de las cosas que me desconectan de ti, ayúdame a estar siempre vigilante para poder estar contigo. Amén