¿Derrotados o Victoriosos?

Victoria y derrota son dos conceptos que aparecen en nuestro día a día. Pero son dos conceptos que no son fáciles de comprender. No siempre lo que parece ser una victoria, realmente lo es, y ni siempre lo que parece ser una derrota, realmente lo sea. El ladrón que roba un banco y consigue huir, parece que fue victorioso en su acto, pero ¿Realmente lo fue? ¿Obtuvo ventaja?. El día del juzgamiento delante de Dios, ¿Conseguirá escapar?. El esposo que traiciona a su mujer, o la mujer que le traiciona a su marido, sin que su cónyuge descubra, ¿Es victorioso?. Acordémonos de Jesús, Él murió, pero la victoria estaba con Él. Nosotros solamente tendremos victorias en la vida si andamos con Dios. Si a veces aparentemente sufrimos derrotas, ellas no son nada, si estamos con Dios. Él transforma todas nuestras derrotas en victorias.

Oremos: Padre Celestial, ayúdame para que yo esté siempre contigo. Así, no necesito temer nada en este mundo. Con Tu ayuda y protección, estoy seguro. No permitas que me deje seducir por falsas victorias. Amén