Dios perdona nuestras deudas

¿Tienes deudas y te preocupas con ellas? La mayoría de las personas tiene un sentimiento de intranquilidad mientras no consigue pagar una deuda. Y cuando saldamos nuestras deudas, sin duda alguna, por fin nos sentimos aliviados, un peso que estaba sobre nosotros fue retirado. Pero existe otra deuda, mucho peor, que por nuestros propios esfuerzos jamás podremos pagar. Es nuestra desobediencia a las orientaciones de Dios. El mismo tomó la iniciativa para pagar esta deuda en nuestro lugar, enviando Su propio Hijo Jesucristo. Y si nos sentimos aliviados por pagar una deuda, mucho mayor es la sensación de alivio y paz que nosotros sentimos cuando creemos en el perdón de Dios para con todas nuestras faltas y errores que cometemos.

Oremos: Querido Padre, gracias por perdonarnos, por medio de Jesucristo mi desobediencia y mis faltas. En el nombre de Jesús. Amén

“Hijitos míos, os escribo estas cosas para que no cometáis pecado. Aunque si alguno comete pecado, tenemos ante el Padre un abogado, que es Jesucristo el Justo” (1 Juan 2:1)