El motivo del sufrimiento

Constantemente nos preguntamos, ¿Por qué sufrimos? y ¿Qué hemos hecho para merecer tanto sufrimiento?. Buscamos respuestas y no las encontramos. Están los que creen que sufren debido a los errores cometidos en el pasado y con esto estarían pagando por sus pecados. La Palabra de Dios nos trae una información a respecto del asunto, cuando dice: “Todos nosotros nos tornamos impuros, todas nuestras buenas obras son como trapos sucios. Somos como hojas secas; y nuestros pecados como el viento que nos carga lejos”. El motivo de nuestro sufrimiento, por lo tanto, es el pecado que desde el principio, ha cambiado totalmente el convivir y la estructura del ser humano. Dios envió a Cristo al mundo para reconciliarnos con Él y para pagar los pecados en nuestro lugar. Sin ninguna duda, en Cristo podemos tener el alivio del perdón, la paz interior y la capacidad para luchar contra el error y la desgracia.

Oremos: Querido Dios, vengo pedirte Tu perdón y Tu paz. Dame discernimiento en mis reflexiones sobre mi mismo, para que yo pueda comprender aun más Tu acción, a través de Jesucristo en mi vida. Amén.