El pedido fundamental

Una piedra molestaba el juego de un niño que jugaba. El padre se acercó a él y le preguntó: “Hijo, ¿ya hiciste todo lo que está a tu alcance para sacar esa piedra?” El niño contestó: “Ya papá, pero no consigo”. Luego, el padre agregó: “Pero aún hay algo que no hiciste, no pediste mi ayuda”.

En nuestra vida, en ciertos momentos, somos como el niño de esta historia. No solamente por los proyectos y sueños interrumpidos por las dificultades de la vida, sino porque olvidamos que tenemos a nuestra disposición una fuerza enorme. Dios Padre, siempre está atento, nos invita a todo momento a que pidamos su ayuda. Él desea que contemos con Él en todos los proyectos de vida.

Mira tu vida y verifica si ya hiciste de todo para retirar ciertas piedras durante tu caminata. Quien sabe aún no llevaste en serio la invitación de Aquél que anuncia y promete ayuda. Necesitas a Cristo. Reconocer eso diariamente es un cambio radical.

Oremos: Señor, dame verdadero arrepentimiento para que, con humildad, reconozca que no puedo vivir sin Tu ayuda. Amén.