Sueño de Dios

¿Cuál es tu mayor sueño? Todos nosotros tenemos sueños, deseos a ser realizados. Algunos dicen que comenzamos a envejecer cuando dejamos de soñar. Realmente, soñar es parte de la vida. Dios también tuvo un sueño. Él hizo todo lo necesario para que este sueño fuera concretizado. Él sueña con nuestra salvación. Él sabe que debido a nuestros pecados estábamos condenados a la muerte eterna, o sea, quedaríamos alejados de la presencia de Dios para toda la eternidad. Entonces, Dios envió a Jesús, Su Hijo, quien concretizó el sueño de Dios. Por medio de Su muerte en la cruz, Cristo hizo el sueño de Dios una realidad. Nosotros esperamos que este sueño de Dios se haga realidad en tu vida. Dios quiere y sueña con tu salvación. No rechaces este regalo de Dios. Aprovecha y vive este sueño con Dios por toda la eternidad.

Oremos: Amado Dios, gracias porque me amas. Gracias por no desistir de mí. Es muy consolador saber que Tu sueño y objetivo es mi salvación. Gracias te doy por que Tu misericordia dure para siempre. Amén.

“¡Dios salvó a Su pueblo!” (Salmos 22:31)