En el sufrimiento, Dios te consuela

“Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y en Jerusalén tomaréis consuelo.” Isaías 66:13 (RVR1960)

Cuando miramos las grandes tragedias que azotan al mundo, nos damos cuenta cuán frágil es la vida humana. En cualquier momento podemos perder la vida… en nuestra casa, en el trabajo, mientras conducimos o cuando vamos en avión. Nadie está libre de tales acontecimientos. ¿Qué hacer delante de tan temerosa realidad? Necesitamos confiar en Dios, confiar que Él nos protegerá y consolará. Pues Él nos dice: “Como una madre que consuela su hijo, yo también os consolaré”. Estas palabras de esperanza nos dan fuerzas para que continuemos nuestra vida en la certeza de que estamos en las manos de Dios. Son Palabras de un Dios que se hace presente en nuestro sufrimiento, nos apoya, fortalece y demuestra que en Jesucristo tenemos alegría a pesar del sufrimiento, y vida a pesar de la muerte.

Amado Salvador Jesús, notamos cuan frágiles somos e indefensos delante de las maldades de este mundo. Por eso llena mi corazón de esperanza y seguridad, para que yo pueda continuar viviendo en la certeza de protección que Tus manos ofrecen. Por Jesucristo. Amén.