¿Está faltando luz?

Levántate, Jerusalén, envuelta en resplandor, porque ha llegado tu luz y la gloria del Señor brilla sobre ti. La oscuridad cubre la tierra, la noche envuelve a las naciones, pero el Señor brillará sobre ti y sobre ti aparecerá su gloria. Las naciones vendrán hacia tu luz, los reyes vendrán hacia el resplandor de tu amanecer. Isaías 60:1-3

Millares de personas sufren con la falta de luz. Cuando hay grandes tormentas o simplemente problemas técnicos, la energía eléctrica falta, y nos damos cuenta cuanto somos dependientes de la luz. De la misma manera, somos dependientes de la luz de Cristo. Es ella la que puede disipar la oscuridad del pecado y atraernos a Dios. Y esa luz encontramos en la Santa Biblia, que nos dice que la muerte y resurrección de Cristo fueron suficientes para pagar la deuda de nuestros pecados. Solamente Jesús puede librarnos de la oscuridad, iluminar nuestra vida y dar sentido a todo lo que hacemos aquí en este mundo.

Señor Jesús, ilumina mi camino y mi vida. Que yo encuentre tu luz diariamente leyendo la Biblia, tu Palabra. Amén.