¿Estás seguro?

¡Cuántas incertidumbres tenemos en nuestro corazón! No sabemos hacia dónde va la economía, o cómo será la cosecha del próximo año. Tenemos dudas sobre nuestro empleo, o sobre que notas vamos a sacar en la escuela o universidad. Y, en un mundo donde todo es tan relativo, ¿Cómo asegurar que “esto” o “aquello” es correcto? Quien cree en Cristo también tiene muchas dudas sobre los asuntos terrenales, pero en la cuestión espiritual, la certeza es solamente una: Cristo nos salvó y gracias a Él tenemos el perdón de los pecados y la vida eterna. Con esa realidad, los cristianos saben que Dios siempre está con nosotros y nos guiará en nuestra vida según Su Santa y buena voluntad, haciendo siempre lo que es mejor para nosotros. Así, incluso las incertidumbres son más fáciles de soportar, y podemos siempre orar al Padre Celestial pidiendo que nos oriente en todo lo que hacemos, pues estamos siempre bajo los cuidados divinos. Haz tus planes y entrégalos en las manos del Señor, pidiendo que Él los bendiga y que todo suceda conforme la perfecta voluntad de Dios.

Oremos: Padre Celestial, tengo muchos planes y también muchas dudas. Bendice mi vida y oriéntame para que yo viva según Tu voluntad. Solamente así estoy seguro de que estaré tomando las decisiones correctas. Amén.

Lee en tu Biblia: Santiago 4:15