Favoritismo

En el deporte, ¿el favoritismo ayuda o molesta? Para muchos el favoritismo genera una obligación de ganar, para otros genera una confianza que será fundamental para la victoria. Pero, no siempre el favorito triunfa. Suceden varias “desavenencias” y vemos la frustración pintada en la cara de los deportistas. En cualquier situación solamente hay una manera de ser el ganador, y esta es confiando en Jesucristo como su Salvador personal. En Él nuestra victoria, sobre la condenación eterna y el diablo, es segura. Cristo es el único invencible, en Él tenemos perdón y salvación y somos más que vencedores. 

Oremos: Gracias, Señor Dios, porque has enviado a Jesús. Gracias a Él gané de regalo el perdón de todos mis pecados, sé que tengo la victoria sobre la muerte eterna. Amén. 

“Pero en todo esto salimos más que vencedores por medio de aquel que nos amó” (Romanos 8:37)