Futuro

¿Qué esperas para tu futuro? Todos soñamos con días mejores. Deseamos que aquellos a quienes amamos les vaya bien y que tengan salud. Pero, lastimosamente no siempre el futuro nos reserva cosas buenas. Por eso el futuro puede darnos miedo e inseguridad, y  como la vida está llena de sorpresas, algunas cosas suceden para llamarnos la atención y para que reflexionemos sobre como nuestra vida pasa rápido y está siempre “por un hilo”. El sano se enferma, el buen funcionario pierde su empleo, el joven es víctima de una tragedia y pierde la vida. En fin, el futuro es dudoso. Para nosotros sí, pero no para Dios. Nuestra vida está en las manos de Él y nada sucederá sin que Él lo permita. Ten fe en esto. Tu vida está en las manos de Dios. Confía en Él. Él te ama y hará lo que sea mejor para ti. Él envió a Jesucristo para salvarnos. Por eso confía tu futuro en las manos de Dios. Con certeza estarás a salvo.

Oremos: Como es bueno, Señor, saber que mi vida está en Tus manos. Esto me tranquiliza. Yo confío en Ti y sé que tienes reservado lo mejor para mi futuro. En el nombre de Jesús. Amén

“No estéis, pues, preocupados por el día de mañana, porque mañana ya habrá tiempo de preocuparse. A cada día le basta con sus propios problemas” (Mateo 6:34)