Gracia de Dios es suficiente

Jesucristo hizo una promesa antes de subir al cielo. Él dijo a sus discípulos que estaría con ellos todos los días de sus vidas. Esta promesa vale también para nosotros. Por eso, acuérdate siempre de que Jesús está contigo. Él te libró del peor de los sufrimientos: La condenación eterna. La gracia de Él es suficiente para enfrentarnos todos los peligros. Confía en Él y lo demás Él hará.

Oremos: Ayúdame Señor, a saber esperar en Ti. Aumenta mi fe para que yo pueda enfrentar, y si es de Tu voluntad, vencer los sufrimientos. Yo se que Tú estás conmigo y eso me llena de alegría. Amén

“Pero ahora, unidos a Cristo Jesús por la sangre que él derramó, vosotros, que antes estabais lejos, habéis sido acercados” (Efesios 2.13)