Jesús es nuestro defensor

¿Alguna vez fuiste acusado de algo que no hiciste? Ver tu buen nombre tirado en un basurero trae sufrimiento. Job, un personaje bíblico que seguramente conoces, sintió eso en su propia piel. Al perder todo lo que tenía, Job fue acusado por sus amigos, quienes lo abandonaron en vez de consolarlo. En medio de su sufrimiento dijo: “Yo sé que en el cielo tengo quien me defienda; mi abogado está allá” En una sociedad que muchas veces es tan injusta, no te desesperes ni te entregues a la rabia contra amigos burladores. Actúa mirando a Dios, aun con lágrimas en los ojos. Como dijo Job: “Yo sé que mi defensor vive” (Job 19:25). Y es así como el mismo Jesús nos es presentado: Nuestro defensor (1 Juan 2:1)

Oremos: Salvador Jesús, cuando la injusticia me rodee, ayúdame a no entregarme a ella, y si, a poner mi vida a tus cuidados. Amén

“Yo sé que mi defensor vive” (Job 19:25)