La alegría embellece al rostro

Vivimos en una sociedad que cada vez más valorala belleza. Muchodinero es invertido en el cuidado dela belleza. Lapiel merece un cuidado muy especial, los cabellos también. ¿Pero eso es correcto? ¿Estamos invirtiendo en nuestra belleza interior? Muchos creen que eso no hace la diferencia, pero eso no es verdad. El interior es tan importa que, incluso, trae consecuencias para la belleza externa. Como afirma el proverbio bíblico “Corazón alegre, cara feliz; corazón enfermo, semblante triste” (Proverbios 15:13). No dediques tiempo solamente para cuidar de tu belleza externa, ella es importante, pero no es lo suficiente para hacer de ti una persona realizada. Busca la verdadera alegría. La encontrarás en la Palabra de Dios. Allí verás lo que Dios ha hecho por ti y allí conocerás el tamaño del amor de Dios. Entonces tu corazón se llenará de alegría por saber lo que Cristo hizo por ti, y esta alegría embellecerá tu rostro. 

Oremos: Querido Salvador Jesús, ayúdame a embellecer mi vida con Tu amor y Tu perdón. Amén

“Corazón alegre, cara feliz; corazón enfermo, semblante triste” (Proverbios 15:13)