La importancia de Dios

Muchas personas se despiertan temprano los domingos para hacer compras, practicar deportes, comprar o vender un inmueble o un vehículo. Son muchas las actividades que pueden ser realizadas en una mañana de domingo. Pero, ¿Cuántas personas se esfuerzan un poco para ir a la Iglesia? ¿Ya sea domingo, sábado o en cualquier día de la semana?, siempre existe una excusa para que no nos vayamos a la casa del Señor. Y cuantas oportunidades perdemos de convivir con los hermanos en la fe. Dejamos de participar de la Santa Cena del Señor, de cantar loor a Su nombre, de orar en conjunto. ¿Será que hemos dado la debida importancia a Dios? ¿Será que Él sigue siendo una prioridad en nuestra vida?. Nosotros fuimos prioridad en los planes de Dios. Él no escatimó a Su propio Hijo Jesús, sacrificándolo en una cruz a nuestro beneficio. Sepamos ser agradecidos a Dios por esa demostración de amor.

Oremos: Señor Dios, te pido perdón por todas las veces que no te he dado la importancia que debería dar. Pido que estés siempre guiando mi vida, dándome fuerzas y alegría en todos los días. Amén.

Lee en tu Biblia: Salmos 46:4-10