La victoria ya es nuestra

Durante la época de la Copa del Mundo, el asunto que domina las conversaciones es el futbol. Unos dudan y otros apoyan la selección de su país, pero todos quieren la misma cosa: ¡Victoria! Los hijos de Dios saben que una victoria ya fue conquistada. La victoria de Jesucristo sobre la muerte eterna. Él murió y resucitó para que nosotros podamos vivir con Él en el cielo. Y esa certeza nos da a todos, los que en Él creemos, una vida más alegre, con sentido y motivación. En un juego de Futbol, solamente conocemos el vencedor al final del partido. En nuestra vida, ya podemos tener la certeza de que Cristo es el vencedor, y nosotros triunfamos con Él.

Oremos: Señor Jesús, muchas gracias porque tu triunfaste sobre la muerte en nuestro lugar. Y gracias a eso tenemos la certeza de que viviremos eternamente contigo en el cielo. Amén.

Lee en tu Biblia: Salmos 108:1-6