Los hijos de Dios viven en la luz

La Biblia muchas veces hace un paralelo entre luz y tinieblas. La luz está ligada a lo que es correcto, justo y bueno, y las tinieblas a lo que está errado, injusto y malo. En la oscuridad normalmente se hace aquello que no podemos ser vistos porque está mal. Las obras de la luz agradan a Dios. Los hijos de Dios viven en la luz porque esta es la voluntad de Dios. Sabemos que, a pesar de que queramos vivir siempre en la luz, fallamos muchas veces en este ideal. Recordarás que fallaste muchas veces en tu vida. Pero Dios nos perdona por medio de Jesús. Con este perdón y con la certeza de la vida eterna encontramos las fuerzas necesarias para seguir viviendo en la luz.

Oremos: Amado Dios, perdona mis pecados y ayúdame a hacer tu voluntad y practicar las obras de la luz que tanto te agradan. Amén.