Maravillas de Dios

Cuando unos alumnos fueron desafiados a hacer una lista de lo que consideraban las siete maravillas del mundo, innúmeras fueron las notables realizaciones de la humanidad citadas. Una niña tímidamente dio la respuesta: “Yo creo que las siete maravillas del mundo son: ver, oír, tocar, saborear, sentir, reír y amar”. Que importante es reconocer que todo lo que somos y tenemos viene de Dios, el Creador y Sustentador de este mundo. Él envió a Jesús para ser nuestro Salvador. En realidad, si observamos atentamente, nos daremos cuenta que nuestra lista de agradecimientos es inmensa. Necesitamos agradecer por todo lo que Dios hace y ha hecho por nosotros, así también debemos hablar de estas maravillas a los que aun no conocen la acción y el amor de Dios, por medio de Jesucristo, el Salvador.

Oremos: Señor, Dios nuestro, no hay nadie igual a Ti. Tú has hecho muchos planes maravillosos a nuestro favor. Muchas gracias, en nombre de Jesús. Amén.

“De sus grandes riquezas, todos hemos recibido bendición tras bendición” (Juan 1:16)