Miremos a nuestro costado

¿Eres una persona egoísta? Todos nosotros tenemos la tendencia a ser egoístas. Nuestros problemas son los más importantes y son de prioridad. Yo quiero esto, necesito aquello. Yo, yo… yo. Todo yo. ¿Ya has pensado en las consecuencias del egoísmo? La violencia, las crisis en las relaciones, los problemas entre compañeros de trabajo, el caos del tránsito y la frialdad entre las personas. Estos son algunos de los síntomas de que necesitamos mirar más a nuestro costado y dejar un poco de pensar solamente en nosotros. La Biblia nos advierte: “Que nadie busque su propio bien, sino el bien de los otros” (Filipenses 2:4). Observa que el texto no te dice para que dejes de pensar en ti a favor de los demás, sino para que no pienses todo el tiempo en tus necesidades y mires también a los demás. Haz una evaluación y observa cuanto tiempo te preocupas contigo mismo y cuanto tiempo te dedicas a alguien más. El gran ejemplo a seguir es Cristo. Él se entregó por nosotros. El amor que Él tiene por ti es tan grande que Él murió por ti. Este amor es lo que nos motiva a mirar a nuestro costado y ayudar a quien nos necesita. 

Oremos: Señor, ayúdame a mirar a mi próximo con amor y preocupación. Amén.