Nuestro escudo

Hay situaciones en nuestra vida donde pareciera que estamos bajo fuego cruzado. Son tantos los problemas que vienen de todas las direcciones: familia, vida financiera, profesional, insatisfacción con uno mismo, etc.… Dan ganas de esconderse, pero no vemos un lugar seguro o algo que nos proteja. Pero, debes saber que puedes contar con Dios. Él está siempre a tu lado. Las situaciones pueden pretender mostrarte lo contrario, pero no te dejes engañar. Dios está contigo. Él es tu escudo. Cristo es la prueba de esto. Él fue enviado por Dios para cargar sobre Si todos nuestros pecados. Al morir en la cruz Él estaba librándote de la condenación. No te desesperes y repite con el salmista David: “Pero Tú, Señor, eres mi escudo protector, eres mi gloria, eres quien me reanima” (Salmos 3:3). 

Oremos: Transforma, Señor, mi vivir. Que yo sea más sabio y tranquilo en la certeza de que el Señor está conmigo hoy y por todo siempre. Amén.