Perdonados

El apóstol Juan, en la Sagrada Biblia, utiliza pocas palabras para decir la mayor y más consoladora de las verdades: “Hijitos míos, os escribo porque sus pecados son perdonados gracias a Cristo”. Este “gracias a” ¡dice todo! Fue “gracias al” inmenso amor que Dios envió a Su único Hijo a este mundo. “Gracias a” la fidelidad de Jesús al plan de salvación, la obra de redención fue perfectamente cumplida en la cruz. El mismo Jesús declaró: “¡Todo está hecho!” Fue para fortalecer nuestra esperanza que Cristo resucitó, como garantía de nuestra resurrección. Todo fue y será hecho por Dios a nuestro favor, “gracias a” Jesús.

Oremos: Gracias, Padre Celestial, porque providenciaste el perdón a todas las cosas erradas que hacemos. Permite que siempre, gracias a Cristo, tengamos la certeza de Tu perdón. Amén

“Hijitos, os escribo porque Dios os ha perdonado vuestros pecados haciendo honor a su nombre” (1 Juan 2:12)