Poder de la oración

Algunas personas dicen: “¡La oración de ese pastor es poderosa!” Pero, al final, ¿el poder de la oración está en Dios o en la persona que ora? Es cierto que Dios promete escuchar el pedido de sus hijos y muchas veces los atiende. Pero es importante recordar que el poder está en Dios y en Su fidelidad. Confía siempre en Dios y recuerda que por sobre todo está Su voluntad. Él es quien determina todas las cosas, y es necesario confiar en Él y aceptar tanto un “si” como un “no” como respuesta a nuestros pedidos, pues ni siempre la respuesta de Dios es la respuesta que deseamos. Aun sin que le pidamos, Dios envió a Su Hijo para morir en nuestro lugar y así asegurarnos la mayor bendición posible: la vida eterna en el cielo. Confía en Jesús. Él sabe lo que es mejor para ti y siempre estará a tu lado.

Oremos: Bondadoso Dios, oye mi oración. Ayúdame en mis necesidades, pero especialmente enséñame a confiar en ti y a respetar Tu Santa voluntad por sobre todo.