Siendo guiado y perdonado por Dios

A pesar de que siempre pensamos que somos buenos, en realidad sabemos ser malos. Y el mundo, debido a la maldad, está alejado de Dios e, infelizmente, no parece demostrar cualquier tendencia a mejorar. Cada uno de nosotros necesita parar, evaluar y re-direccionar su vida, dejando a Dios habitar en nuestro corazón y dirigir nuestros pasos. Él, con toda certeza, quiere perdonarnos y estar con nosotros, librándonos de todo aquello que nos lleva a estar lejos de Él. Jesús sigue amándonos, perdonando nuestras faltas. Él sigue llevándonos por el camino de la alegría, del perdón y de la paz que solamente Él puede darnos.

Oremos: Querido Dios, perdóname cuando quiero seguir mis propios pasos. Ayúdame a caminar en Tus caminos. En el nombre de Jesús. Amén “Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino” (Salmos 119:105)