Sin miedo a la muerte

A pocas personas les gusta hablar sobre el final de la vida. La Biblia dice que “todo hombre es como la hierba, ¡tan firme como una flor del campo! La hierba se seca y la flor se marchita cuando el soplo del Señor pasa sobre ellas”. La vida humana es pasajera como la existencia de las hierbas y de las flores. Sin embargo la Palabra de Dios es eterna. Por más que tengamos que estar cara a cara con la muerte algún día, existe la garantía de que los que creen en Él vivirán así como Él vive. Por eso, nada de miedo o desesperación por causa de la muerte. Jesús ya la venció cuando resucitó. Y para nosotros está reservada, por nuestra fe en Él, la misma victoria.

Oremos: Amado Dios, fortalece mi fe en Jesús para que yo, no sienta miedo de la muerte, sino que me alegre, desde ya, con la verdad de la resurrección. Amén

“Una voz dice: “Grita”, y yo pregunto: “¿Qué debo gritar?” “Que todo hombre es como hierba, ¡tan firme como una flor del campo! La hierba se seca y la flor se marchita cuando el soplo del Señor pasa sobre ellas. Ciertamente la gente es como hierba. La hierba se seca y la flor se marchita, pero la palabra de nuestro Dios permanece firme para siempre”” (Isaías 40:6-8)