Venciendo con Jesús

Cada vez que era preguntado por los reporteros sobre cual adversario era el más difícil en su carrera, el atleta siempre contestaba de la misma manera, diciendo: “El próximo” Con esta respuesta el demostraba el respeto que tenía por el futuro adversario y buscaba prepararse aun mejor para enfrentarlo. Y tu, ¿cuál es tu mayor adversario en la vida? Para muchos, el gran adversario que aun debe ser vencido es el orgullo. El orgullo impide que millones de personas reconozcan sus limitaciones y su pequeñez delante de la muerte. Y por eso son derrotados diariamente por dificultades y desentendimientos familiares. No hagas de tu vida un fracaso. Reconoce tus debilidades, limitaciones y errores y por sobre todo, confía en la victoria de Jesús sobre la muerte. Solamente a Su lado podrás enfrentar tus adversarios con la certeza de que la victoria sera tuya.

Oremos: Querido Salvador Jesús, ayúdame a reconocer mis errores y a confiar mi vida completamente en Tu victoria sobre el pecado, satanás y la misma muerte. Por Jesucristo. Amén.

Lee en tu Biblia:
1 Corintios 15:54-58