Vivir como hijos de Dios

Dios, en su amor, convierte a los que confían en Jesucristo en sus hijos. El Hijo de Dios se caracteriza por hacer lo que es correcto y por amar a los demás. Pero innúmeras veces, los que son miembros de la Iglesia dan mal ejemplo de vida y no demuestran su amor al prójimo. En realidad no existe un hijo de Dios que nunca se equivoque. Jesús murió en la cruz porque las personas cometen errores. La diferencia entre un hijo de Dios y alguien que no es hijo de Dios, es que, el hijo de Dios acepta vivir de acuerdo con lo que Jesucristo enseña. Aun no siendo perfecto, él quiere vivir de acuerdo con la voluntad de Dios. ¿Quieres vivir como un hijo de Dios? Entonces busca vivir de acuerdo con la voluntad de Dios y ama a tu semejante.

Oremos: Amado Señor Dios, perdóname por no hacer siempre tu voluntad. Ayúdame a vivir de acuerdo con ella. Dame el verdadero arrepentimiento y verdadero amor para con mi semejante. Por amor de Jesús. Amén.